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Por Ignacio Olivera Doll - La inflación y la caída del dólar forzó al
presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, a dar un giro abrupto en
la política monetaria y salir a absorber pesos en el mercado de las Lebac. En
la última semana, resolvió vender sostenidamente más de $10.000 millones por
día con colocaciones de estos títulos de deuda en el mercado secundario, lo que
llevó la tasa de interés de esas Letras a un máximo de 25,15% anual y provocó
una caída en la emisión de dinero (ver infografía).
De esta manera, el ritmo de expansión de pesos en poder del público y cuentas a
la vista de los bancos (el llamado "M2 Privado) cayó del 32% al 28% hasta
el tercer día del mes. Fue luego de que la mesa de dinero del BCRA, que lidera
Agustín Collazo, saliera a absorber $43.000 millones mediante colocaciones de
Lebac en el mercado secundario: $12.000 M el martes; $12.300 M el miércoles;
$6.200 M el jueves y $12.800 M el viernes. Y buscará compensar, con esto, la
liberación de dinero que se vio en el comienzo de mayo a partir de un
"desarme de pases" que hicieron los bancos.
Estos movimientos aún no se registran en las cifras oficiales. Pero dejan ya en
evidencia el cambio en la dirección de la política monetaria del Central, ante
su infructuosa pelea contra la inflación, y ante la necesidad de
"soltar" pesos cada vez que sale a levantar el tipo de cambio con
compras de dólares (la semana pasada, u$s300 M).
La Lebac ya desplazó a los pases como principal instrumento de política
monetaria: es ahora más atractiva para los inversores porque no paga impuestos
y ofrece un retorno del 25,15% anual en el plazo más corto (el que vence el 17
de mayo) y 24,20% en el de junio. El ajuste en su rendimiento, apuntalado por
el propio Sturzenegger, provocó una migración de los bancos, que en mayo
soltaron pases por un total de $ 40.000 millones.
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