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Por Francisco Galizia - Se acercan las elecciones y el humor en el
mercado comienza a tensarse. Las miradas se enfocan sobre los instrumentos
tradicionales de inversión y muchos comienzan a analizar qué estrategias pueden
hacer a corto plazo para cuidar sus finanzas y ahorros.
En años electorales y a medida que se acercan las los comicios, el
precio del dólar comienza a aumentar. Sin embargo, en lo que va del año, la
divisa estadounidense no despega sino que acumula una caída de 3,9% y se
negocia por debajo de los $ 16.
Por su parte las tasas de las Lebac subieron en abril y se ubican en
24,25%, mientras que la tasa de pases a 7 días, de referencia para el mercado,
se ubica en 26,25%. Hasta el momento en el mercado, analistas recomiendan
mantenerse en Lebac debido a que le ganan a una inflación proyectada por el
gobierno en 17% y por privados en 21%. Sin embargo, ya comienzan a surgir voces
de alerta y en algunos casos recomiendan hacer movimientos de corto plazo, para
sacar ventaja y aprovechar las circunstancias.
“A lo largo del tercer trimestre y a medida que se acerquen las
elecciones esperamos mayor demanda de coberturas de los inversores con la
consecuente menor fortaleza del peso”, sostienen desde la consultora EconViews.
En este contexto, en la consultora dirigida por Miguel Kiguel, proyectan “una
variación mensual promedio de 40 centavos entre julio y septiembre para el
dólar. De este modo, la tasa de devaluación le va a ganar a la tasa en pesos y
habrá que bajarse momentáneamente del carry en ese período”.
Ezequiel Estrada, de Ficonomics, sostiene que “es importante
destacar que entre julio y septiembre el agro deja de generar dólares y
quedaría como principal oferente de esta divisa el Gobierno Nacional a través
de la colocación de deuda, lo mismo que los gobiernos provinciales y empresas
privadas”. “Por otro lado, al ser un año electoral existe un riesgo político,
que se vio reflejado en las últimas elecciones, y se traduce en que los
inversores prefieren dolarizar sus carteras para así estar cubiertos ante un
escenario adverso para el Gobierno Nacional. Esto podría generar un aumento de
la demanda de dicha divisa compensada con una caída en el ingreso de dólares
financieros de corto plazo”, apunta y agrega: “Ante este escenario, muchos
inversores preferirán estar cubiertos en moneda dura y resignar rentabilidad en
pesos hasta que pase las elecciones, momento en que habrá que definir
nuevamente qué estrategia tomar”.
Ya para fin de año, en el mercado esperan que el dólar a fines de
diciembre se ubique en $ 17,84 en promedio para la venta, según la Encuesta de
Expectativas Macroeconómicas de El Cronista (EMEC) de abril. El valor es inferior
a los $ 18,22 esperado por los mismos analistas en la EMEC de marzo: las
expectativas sobre lo que sucederá con el billete estadounidense bajaron con
fuerza en un mes.
“Con el dólar entre los meses de julio y septiembre no vamos a ver un
rally como el que estábamos acostumbrados en el pasado en la Argentina. Sin
embargo, desde julio y sobre todo después de que estén cerradas todas las
paritarias, se puede ver un ascenso del dólar que no llegará a los $ 18, pero
si se ubicará en torno de los $ 16”, aventura Nicolás Chiesa, trader de renta
fija en Balanz Capital. “Esto sucederá en un contexto donde la inflación se
ralentiza y en donde las tasas podrían seguir esta tendencia. Pese a esto
nosotros, seguimos recomendando el trade en pesos debido a que creemos que el
tipo de interés seguirá siendo positivo”, agrega.
En esta línea Sabrina Corujo, research manager de Portfolio Personal
señala que “lo que más concentró la atención de los inversores estos primeros
meses son las Lebacs , pero la pregunta sigue siendo ¿hasta cuándo dura esto?”.
“Creemos que el llamado carry trade en pesos –vender dólares, ponerlos a tasa y
volver a dólares- sigue siendo atractivo, pero esta estrategia debería comenzar
a cambiar dentro de algunas semanas, no tanto porque la inflación o las tasas
vayan a modificar su tendencia abruptamente sino porque comenzaran a jugar las
expectativas políticas del mercado a medida que nos vayamos acercando a las
PASO”, sostiene la analista.
En este contexto en el mercado explican que los movimientos de corto
plazo son riesgosos en algunos casos y depende no solo del tipo de inversor,
sino de qué manera está posicionada y armada su cartera. “Si el inversor está
posicionado en bonos, sería muy riesgoso pasarse a dólares sólo por una decidió
especulativa y esperando obtener mayor ganancia”, sostiene Chiesa.
“Actualmente venimos recomendando una colocación de Lebac de corto plazo
con un ojo puesto en el dólar, prevaleciendo el balanceo de cartera en pesos
por sobre la divisa norteamericana. Pero como mencionamos anteriormente se
espera que el dólar tenga una suba por ser un año electoral por lo que muchos
van a optar dejar de lado las inversiones en pesos y buscar instrumentos en
moneda dura”, agrega Estrada en diálogo con Cronista.com.
En la misma línea, desde EconViews explican que “el carry-trade será
para todo el segundo trimestre ya que el repunte de tasas de Lebac le devolvió
atractivo a las colocaciones en pesos, aún con el nivel de tipo de cambio
nominal actual”, y especifican: “El mejor instrumento de carry trade es la
Lebac corta. El empinamiento en el mercado secundario es cada vez más alto y un
rendimiento nominal de 25% se traduce en una efectiva anual en torno al 28%”.
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