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Por Mariano
Jaimovich - En la city porteña se van diluyendo las expectativas sobre un salto
brusco del dólar,
al menos de cara a los próximos
meses.
En consecuencia, algunas opciones de
inversión han perdido parte
de su atractivo, como es el
caso de los bonos "dólar linked". Estos papeles pagan lo que sube el billete verde más un plus, de entre 3% y 5%.
Es lógico que estos títulos ahora no estén en el radar del mercado, habida cuenta
de que el tipo de cambio retrocedió poco
más del 2% en el año, a contramano de
una inflación que ya
acumuló un 9% sólo en el primer cuatrimestre.
Hoy día, los financistas locales
e internacionales se sienten más atraídos por
otro tipo de instrumentos:
los nominados en moneda local,
que gozan de las altas tasas que
fija el Banco Central.
Para acompañar esa demanda, ha comenzado a ampliarse la oferta de papeles vinculados con la moneda nacional. Dentro de este
abanico de opciones, una alternativa que viene pisando fuerte es el llamado bono "peso
linked".
Se trata de una nueva variante financiera
que se emite en pesos argentinos pero que paga capital e intereses en dólares. Ofrece una tasa fija del 17% anual más un plus, que puede llegar al 4,5%.
Esta cifra resulta muy seductora o ojos del mercado, más
aun si se tiene en cuenta que su plazo de
emisión ronda los cinco años.
Si se toma en cuenta sólo el 2017, esta rentabilidad puede parecer baja, ya que
el índice de precios correrá a la par o por encima de ese nivel.
Sin embargo, la ecuación cambia radicalmente si se considera un período más prolongado,
ya que los inversores, y el propio Gobierno, prevén que la inflación retrocederá con fuerza
en los próximos años.
En este sentido, el Banco Central estableció como metas un 12% para 2018 y apenas un 5% para 2019. Si estos pronósticos se cumplen, un interés del 17% más un plus anual se transformarán en
una "mina de oro" para ese entonces. Al decir de un operador
bursátil, "sólo es cuestión de esperar".
Algo parecido ocurrirá si el alza de
la divisa estadounidense se
ubica por debajo de
ese rendimiento, un
escenario que los inversores dan como probable si se observan las operaciones
de dólar futuro a un año que vienen pactando en el Rofex.
No todo es color de rosa para este tipo de bonos "peso linked". Uno de los principales temores es que sus rendimientos no son ajenos a las
eventuales variaciones del tipo de cambio.
No obstante, el analista Gustavo Neffa,
de Research for Traders, expresa que "el riesgo queda compensado con la alta tasa de interés que ofrecen". Además, consigna que
"a futuro lucirán muy atractivos si se reduce la
inflación".
Los rendimientos reales oscilarán año a año, de acuerdo a cómo se comporten el dólar y el índice de precios, ya que estos
papeles proponen un cupón fijo anual (17% promedio más un plus).
Si las previsiones confirman que la tendencia inflacionaria es decreciente y que la moneda estadounidense se ajustará de
forma moderada, estos instrumento "peso
linked" se presentan como un muy buen negocio.
"El primer factor de riesgo es
que sobrevenga una devaluación que
licué su ganancia. El segundo, que las metas inflacionarias se incumplan, por lo que el
inversor recibiría un interés que puede no llegar a ser lo suficientemente
alto", aclara Neffa.
Mercado expectante
En la práctica, estos títulos están dirigidos también a financistas
extranjeros que están a la caza de atractivas ganancias en países emergentes.
Están regidos bajo legislación de Nueva York, una plaza mundial que se
maneja con reglas de
juego claras y que
garantiza el debido resguardo frente
a cualquier acontecimiento.
"La demanda de
los inversores internacionales por instrumentos
en pesos y a tasa fija va en aumento. Precisamente muchos de
ellos son los que compran bonos de
este tipo para poder atarse a
una interés fijo durante
un buen tiempo",
expresa Neffa.
En su visión, esta corriente
inversora "forma parte del ‘carry-trade' que se hace a nivel global. Este concepto refiere a
personas o firmas que:
- Toman créditos en un país a un tipo de interés bajo (en la moneda de esa
nación)
- Luego colocan ese dinero en otra
nación que ofrece una tasa
mayor (pesos en Argentina)
- Con lo obtenido, cancelan el
préstamo inicial y se quedan con
la diferencia
Por lo pronto, ante un tipo de cambio relativamente estable, los "peso linked" se convierten
en una opción muy seductora ya que posibilitan
hacerse de una buena tasa incluso
en dólares.
En sí, la mecánica de
estos papeles "peso linked"
es la siguiente:
1. - Se compran en moneda argentina con dólares que
se convierten al tipo de cambio
vigente
2.- En cada período estipulado pagan
interés y capital.
Al momento de la cancelación, se realiza la conversión a divisas
estadounidenses
3.- De esto modo, el inversor se pasa de dólares a pesos, aprovecha las altas tasas para luego recomprar más billetes verdes
Los bonos "peso linked" confirmarán sus dotes de buen negocio
si el tipo de cambio y la inflación avanzan por debajo de la interés que pagan
(ahora cercana al 17% anual).
Precursores
Por lo pronto, ya se generaron las primeras salidas de estos instrumentos.
En los últimos siete meses se emitieron "peso linked" a tasa
variable, siendo precursores los
bancos Hipotecario y Supervielle.
Ambas entidades lanzaron deuda en
moneda nacional pagadera en
dólares, con vencimiento en 2020, cuya renta se conforma por la tasa Badlar (hoy en 19,6%) más un plus de entre 2,5% y 4,5%.
A inicios del mes, YPF colocó
en el exterior una Obligación Negociable (ON) a un tipo de interés
fijo. En este caso el plazo se estableció en 5 años (9 de mayo de 2022), fue por $4.600 millones (equivalente a
u$s300 millones), cupón de 16,5% y
a un precio a la par.
El capital de
estas ON será amortizado en
una única cancelación alvencimiento, en tanto que los intereses se abonarán cada seis meses, comenzando en
noviembre de este año.
La recepción del mercado ha sido claramente positiva, ya que la petrolera estatal
recibió ofertas por $5.800 millones.
El incentivo resultó elevado, ya que el tipo de cambio convalidado fue de un ventajoso $15,34, frente a los $15,60 vigente en
la plaza cambiaria.
Otro caso ha sido el del Banco
Macro, que emitió en la plaza internacional una ON "peso linked" a cinco
años, tasa fija, por $4.600 millones (u$s300
millones).
Diferencias con el "dólar linked"
A diferencia de los bonos "peso linked", los títulos
vinculados al dólar ("dólar linked")
se emiten en divisa estadounidense pero se cancelan en pesos al cambio oficial del
momento.
Ofrecen al ahorrista capital e
intereses en moneda
nacional en base a la evolución del billete verde desde la
compra hasta la finalización o venta del papel. Rinden un interés en dólares y lo resguardan ante una
devaluación.
Este instrumento gozaban de una importante
demanda cuando en la city había altas expectativas sobre un futura corrección cambiaria.
Ahora, con un billete verde
planchado, e incluso en baja respecto de su valor de 2016, se redujo notoriamente el atractivo de este tipo de
papeles.
De hecho, la cotización de
la mayoría de esos instrumentos muestra una caída en el acumulado
anual.
Por ejemplo, el Bonad 2018 ha bajado 3,3% en el año y el bono
de la Ciudad de Buenos Aires al 2019 (Clase 4) descendió 1,8% en el primer
cuatrimestre.
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