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Por Jorge G. Herrera - En lo que va de mayo el
Banco Central realizó 8 intervenciones en el mercado de cambios, a razón de
u$s100 millones diarios. Esto implicó una expansión monetaria superior a
$12.000 millones. En otro contexto macro, y sobre todo inflacionario, el monto
quizás no sería inquietante. Pero dado que los últimos datos inflacionarios no
fueron para nada alentadores, la estrategia cambiaria-monetaria del BCRA luce
un poco arriesgada. En cuanto al balance de estas intervenciones, las reservas
del BCRA aumentaron u$s409 millones a u$s48.626 millones.
Cabe recordar que casi un mes atrás el titular del BCRA, Federico Sturzenegger,
informó, en medio de la presentación del IPOM de mayo (Informe de Política
Monetaria), que habían decidido "recomponer" el nivel de reservas
para llevarlo al 15% del PBI (hoy en menos del 10%). Más allá de las
especulaciones sobre el nivel de las compras potenciales (u$s25.000 millones) y
el tiempo planeado para hacerlas, lo cierto es que la emisión de dinero está
yendo a una velocidad que poco tiene que ver con una postura cautelosa. La base
monetaria crece al 34,7% anual (la circulación monetaria casi al 30% y los
encajes al 54%), pero los agregados monetarios relevantes M1 (billetes y
monedas en poder del público depósitos a la vista del sector público y
privado en pesos)y M2 (M1 depósitos en caja de ahorro en pesos privados y
públicos) al 30,5% y 34,3% respectivamente. En tal sentido, vale destacar que
el agregado M2 privado por ser el que mejor interpreta el comportamiento de la
inflación, está creciendo al 32,5% anual. Esto y tener una pauta inflacionaria
de 12 a 17% anual, es sin duda un gran desafío para el BCRA.
Si bien, la estrategia de acumulación y nivel óptimo de reservas tiene dividido
a los expertos, cierto es que en la actual coyuntura salir a comprar divisas,
por encima de lo que le vende el Tesoro, es una jugada de riesgo. Porque obliga
al BCRA a esterilizar aún más de lo que lo viene haciendo para renovar el stock
de LEBAC y asistir al Tesoro. Ocurre que más allá del auxilio pactado para este
año ($150.000 millones), como una señal de reducción de la dominancia fiscal,
el BCRA debe comprarle los dólares que el gobierno capta en los mercados para
cubrir el déficit fiscal. Por ende, amén de la emisión pautada como Adelantos
Transitorios, el BCRA debe emitir para comprar esas divisas al Tesoro para
evitar el impacto sobre el mercado cambiario -en momentos en que desde varios
frentes le reclaman por el nivel del retraso cambiario-. Pero ahora encima, el
BCRA decide salir a intervenir, "para acumular reservas", con su
consiguiente correlato monetario. Toda esta masa de dinero primario que se
escurre por la economía, termina, finalmente, en el océano de las LEBAC. Es así
que el stock de LEBAC ya supera los $834.000 millones (105% de la base
monetaria y 112% de las reservas internacionales).
Mientras el gobierno continué colocando deuda en moneda extranjera y el rojo
fiscal no atempere la tendencia, el cuadro monetario se complica,
fundamentalmente, en aras de la lucha anti-inflacionaria. O sea, la táctica de
cambiar el mix del financiamiento del déficit fiscal (bajo el kirchnerismo 100%
con el BCRA, y ahora con más deuda externa) termina conspirando con la
estrategia de bajar la inflación. Esto además de influir en la tasa de interés
que termina pagando el BCRA para esterilizar los pesos emitidos por el
financiamiento del rojo fiscal, puede chocar con el límite fronterizo que
impongan las expectativas de devaluación, entrando en un círculo vicioso de
ponerle un piso a la tasa exigida por el mercado para esterilizar el excedente
de dinero. Por ello es oportuno señalar que el stock de LEBAC más Pases pasivos
(colocaciones de los bancos en el BCRA) hoy superan los $ 940.000 millones (o
sea, 118% de la base y 126% de las reservas). Al respecto el Estudio Bein
advierte que "con la proyección de pasivos remunerados (LEBAC Pases) y los
rendimientos actuales, y el stock de reservas estimados, el resultado
cuasifiscal depende directamente del tipo de cambio a fin de año. Con un dólar
de $15,5 el déficit cuasifiscal escala a $200.000 millones (2% del PIB), con un
dólar un peso arriba ($16,5) el déficit desciende sólo a $95.000 millones,
mientras que con un dólar de $17,5 el resultado se vuelve positivo". Desde
el BCRA consideran que la hoja de balance no empeora, todo lo contrario, pero
parecen minimizar el impacto de un shock externo o un cambio de humor del
mercado.
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