|
Por Ignacio Olivera Doll - El Banco Central sabe que tiene poco margen
para hacer concesiones. Los últimos datos de inflación parecieron
convencerlo, en las últimas semanas, de que deberá empezar a moderar la emisión
de pesos para conducir los precios por debajo del ritmo del 2% mensual en el
que se sostienen desde febrero. Y la licitación de hoy será, en este sentido,
una buena oportunidad: el organismo deberá afrontar un vencimiento de $ 470.000
millones en letras de deuda (LEBAC), que buscará renovar completamente para
evitar mayores excedentes de liquidez en la economía, aún a costa de subir con
fuerza la tasa de interés.
Las LEBAC llegaron a cotizar ayer a una tasa de hasta 25,35% anual en el
mercado secundario. El comité de política monetaria recibirá hoy las ofertas de
bancos, fondos y particulares que tienen hoy en sus manos los títulos de deuda.
Y deberá decidir, frente a ellas, si hace el corte de tasa por encima o por
debajo de ese nivel.
La discusión se dará entre quienes están acostumbrados a dirimir esa variable
de ajuste: el presidente de la institución, Federico Sturzenegger; el gerente general,
Mariano Flores Vidal; el vicepresidente segundo, Demian Reidel; el responsable
de la mesa de operaciones, Agustín Collazo; y el gerente de Investigaciones
Económicas, Andrés Neumeyer.
El "ala dura" del comité está hoy representada por Sturzenegger y
Flores Vidal. Son ellos dos, precisamente, quienes tomaron la decisión de dar
un viraje en la política monetaria a partir del 2 de marzo pasado: salir a
absorber pesos con fuertes ventas de LEBAC, ante la percepción de que el manejo
de la tasa de interés no alcanzaba para mantener en equilibrio el mercado de
dinero. Ambos están dispuestos ajustar el rendimiento al nivel más alto que sea
necesario para evitar convalidar una mayor expansión de pesos. Así, la tasa
podría quedar hoy en 25,50%, unos 15 puntos básicos del nivel en el que
cotizaba ayer. Pero podría llegar, en el peor escenario, a un máximo del 27%
anual. Ven este "techo" porque es el límite superior del
"corredor de tasas" de referencia para la economía, y llevar el
retorno de la LEBAC muy por arriba de ese nivel desplazaría al pase como
principal instrumento de la política monetaria.
|