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Por Julián Yosovitch - Desde
enero de 2017 el Banco Central (BCRA) implementó dos cambios importantes
respecto de las operaciones monetarias. Por un lado modifico el instrumento de
política monetaria, pasando de la tasa de Lebac de corto plazo al corredor de
pases como tasa de referencia y por otro lado decidió cambiar el esquema
licitaciones semanales de letras por un esquema mensual.
El lado positivo de esta
medida es que efectivamente el BCRA alcanzó el objetivo de generar que las
Lebac tengan mayor liquidez en el mercado secundario. De hecho, el BCRA ha
incrementado fuertemente su participación en el mercado secundario de Lebac por
casi $10.000 millones, vendiendo estos instrumentos para aspirar pesos y elevar
la tasa del activo en cuestión, todo ello como parte de una política anti
inflacionaria.
Ahora bien, el dato
negativo de haber pasado de licitaciones semanales a mensuales es que por cada
vencimiento, el monto a renovar de Lebac es seriamente abultado llegando
incluso a superar más de la mitad de la totalidad de la base monetaria. Por
ejemplo, en el vencimiento de esta semanal se vencerán $450.645 millones de
pesos lo que representa el 56,8% de la base monetaria. Es decir, más de la
mitad de la totalidad de la base monetaria se renueva en un solo día en
conceptos de Lebac. Este dato es alarmante y debe colocar al inversor con
cierta cautela.
En los últimos meses ha
estado casi institucionalizado y con opiniones generalizadas de que la
estrategia a seguir en los próximos vencimientos es seguir estando posicionado
en tasa en pesos, aplicando la estrategia de carry trade en moneda local ya que
los analistas han estado viendo la evolución del dólar, el exceso de oferta de
moneda internacional y la persistencia de política monetaria contractiva del
BCRA que busca mantener la tasa de referencia alta para combatir la inflación.
La combinación de todos esos factores ha devenido como resultado de la ecuación
en más carry trade en pesos.
Ahora bien, a medida en
que dichas opiniones vayan convergiendo a que la estrategia comienza a ser cada
vez menos atractiva (de hecho, ya lo estamos viendo) producto de una cercanía
con las elecciones y demás factores macroeconómicos, los agentes podrían a
comenzar a tomar una postura diferente y comenzar a evaluar de dejar de renovar
Lebac y pasarse a dólares.
El mercado puede cambiar
de humor muy rápido y esto no sería un problema sino por el hecho de que la decisión
de pasarse a dólares recae únicamente en un solo día, es decir, el día de
vencimiento y renovación de Lebac. Con lo cual, si un cuarto de los que
renuevan letras decidiesen no renovar y pasarse a dólares, implicaría que el
14% de la base monetaria se dolarice. Si un tercio no renueva, casi el 20% de
la base monetaria se dolarizaría y si la mitad de las renovaciones de Lebac se
pasan a dólares implicaría el pasaje de moneda local a extranjera de casi el
30% de la base monetaria.
El hecho de que recaiga
todo en un mismo día y que encima el monto de renovación de Lebac sea tan
significativo implica un riesgo ya que se encuentra latente la posibilidad de
que se generen shocks transitorios producto de la demanda masiva de dólares en
un solo día. A su vez, en el caso en que ello ocurra en alguna de las próximas
licitaciones, servirá como referencia para la próxima licitación ya que cada
vez más inversores se verán empujados a comprar dólares en forma anticipada
intentando esquivarle a los impactos negativos de un potencial rally en el
precio del dólar. Cuanto más tarde te dolarices mas podrías quedar perjudicado,
sobre todo con la incertidumbre electoral acercándose.
En el mismo sentido, una
potencial disparada en el precio del dólar seria un dato negativo que jugaría
en contra de los proyectos del BCRA dado que tales shocks tienen a generar
efectos negativos en el nivel de actividad y sobretodo en la inflación,
sabiendo que mucho de los bienes locales están atados al valor de la divisa
norteamericana.
En concreto, se han dado
pros y contras a la hora de cambiar el periodo de renovación y licitación de
Lebac aunque desde los efectos negativos, el BCRA debería considerar seriamente
si no está auto empujándose a generar shocks transitorios ya que los stocks de Lebac
son significativos y podrían generar distorsiones en otras variables,
principalmente en el precio de la divisa. Para todo ello será clave el manejo
de expectativas del BCRA en las próximas semanas de cara a los próximos
vencimientos de Lebac.
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