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Por Carlos Burgueño - El gobierno comenzó ya a
cerrar la negociación con los operadores internacionales para la colocación de
deuda en los mercados internacionales por unos u$s20.000 millones, con lo que
quiere completar la mayor parte de las necesidades para el 2017 y llegar con
tranquilidad al segundo semestre del año con el 70% del programa culminado. La
velocidad o pausa de la operación irá ahora dependiendo de la marcha de los
mercados mundiales, y la idea es elegir el mejor momento posible. Para esto el
Ministerio de Finanzas cuenta con las autorizaciones correspondientes, luego de
la publicación el lunes pasado del decreto que autoriza la prórroga de
jurisdicción a favor de tribunales la prórroga de jurisdicción a favor de
tribunales de Nueva York y Londres. La tasa de interés que se buscará será de
las mejores que se lograron en muchos años, buscando que no se supere la
autorización de una tasa de Libor más 2,9% revisables cada seis meses, con lo
que hoy sería de menos de 4,5%.
Finanzas se moverá ahora con prudencia garantizando las mejores circunstancias
posibles para la operación; ya que los tiempos actuarían ahora a favor de la
estrategia oficial. La visión es que el clima actual para la Argentina es el
ideal, luego de la consolidación en la rebaja del riesgo país (hoy se ubica
levemente por arriba de los 400 puntos); y que las novedades sobre la situación
política de Donald Trump en Estados Unidos no afecta la estabilidad potencial
de la colocación argentina. Se recuerda que tampoco habían afectado, ni a favor
ni en contra de las operaciones financieras locales en el exterior, eventos
como la victoria de Trump, el Brexit o, más cerca en el tiempo, la victoria de
Emmanuel Macron en Francia.
La operación podría concretarse en una sola tanda o de manera gradual, pero
garantizándose el Ejecutivo que las necesidades financieras estarán
solucionadas para el segundo semestre del año. Dicho de otro modo, el
Ministerio de Finanzas de Luis Caputo le permitirá a Mauricio Macri, llegar a las
elecciones legislativas de este año con este frente solucionado. Al menos este
capítulo de la política económica del macrismo, no le presentará problemas a la
campaña de renovación de Diputados y Senadores de medio término.
Los antecedentes de la aceptación de la jurisdicción de Nueva York y Londres,
es la misma de los canjes de deuda del 2005 y el 2010; que los gobiernos de
Néstor y Cristina Fernández de Kirchner resolvieron respectivamente. También es
la forma que la gestión de la ex jefa de Estado aceptó para el financiamiento
con fondos chinos de las represas Cepernic y Néstor Kirchner para Santa Cruz.
También es la misma fórmula aprobada por el Congreso Nacional para el pago a
los Holdouts y a los fondos buitre que aceptaron la oferta que a comienzos de
2016 Luis Caputo negoció en el bufete del Special Master Daniel Pollack bajo
mandato del juez Thomas Griesa. La medida incluye la renuncia a la inmunidad
soberana, exclusivamente respecto a reclamos que se pudieran producir en esas
jurisdicciones, con relación a los acuerdos que se suscriban y a las emisiones
de deuda pública, cuando se incluyan las denominadas "cláusulas de acción
colectiva" y "pari passu", de conformidad con las prácticas
actuales de los mercados internacionales de capitales.
La colocación por u$s20.000 millones, sea en una sola operación o gradual, será
la tarea más importante que el Ministerio de Finanzas tenga en agenda para este
año. Hasta ahora la cartera de Luis Caputo viene completando el programa de
vencimientos y colocación de deuda de manera puntual y algo conservadora;
midiendo día a día los climas locales e internacionales día a día. De hecho
pudo surfear el 17 de abril pasado con éxito y sin mayores contratiempos la
liquidación de unos u$s7.180 millones (u$s6.938 millones correspondieron al
pago de capital y los restantes u$s242 millones a intereses por la
amortización) por el vencimiento del Bonar X, en la operación de mayor volumen
de cancelación de deuda pública prevista para este año.
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