|
Por Javier Blanco - El presidente del Banco Central (BCRA), Federico Sturzenegger , apeló ayer a una
sentencia dogmática para ratificar su objetivo inflacionario, cuando más
arrecian las dudas sobre su posible cumplimiento, al sostener que "cambiar
una meta es no tener meta".
Apeló a ese sutileza para rehusarse a evaluar una
posible adecuación de la banda de 12 a 17% que proyectó para la inflación en
2017 a pesar de los transcendidos que indican que otras áreas del Gobierno ya
trabajan con supuestos más altos.
"Estamos trabajando para cumplir con las metas
fijadas para este año", dijo Sturzenegger en una conferencia de prensa en
la que el salto inflacionario de los últimos meses pasó a ser el tema
excluyente, pese a que la presentación había sido convocada para dar a conocer
el informe de Estabilidad Financiera del primer semestre de este año.
El funcionario recordó que en febrero ya había
advertido que se avecinaban "tres meses delicados en materia de
inflación" y prefirió valorar los avances conseguidos.
"Llegado abril la inflación anual estaba en el
27,5%; en mayo va a estar por abajo del 25% y para julio ese ritmo va a estar
entre 21 y 22%. Entonces estaremos en la inflación anualizada más baja de los
últimos 10 años, con excepción del período de Lehman Brothers". sostuvo en
alusión a la recesión global y local de 2009 tras la quiebra de esa entidad.
"Con lo cual habremos bajado la inflación del
36,6% de 2016 al 21 o 22%. Hablamos de 14 o 15 puntos sólo en los primeros
siete meses del año", destacó seguidamente.
"De ahí nos queda lo que resta del año para
llegar al rango de entre 12 y 17%. Para ello estamos trabajando y aún nos queda
margen", insistió Sturzenegger en relación con la política contractiva y
la suba de tasas que volvió a ensayar desde marzo tras un período mucho más
laxo en materia monetaria que -según admitió- puede haber colaborado en
alimentar este rebrote: "quizá pecamos de exceso de confianza en diciembre
y enero", concedió.
El jefe del ente monetario, que tomó a su cargo la
lucha contra el sostenido aumento del costo de vida, recordó que los procesos
de desinflación no "suelen ser lineales" y que para sostenerlo se
necesitan correcciones. "Son las que estamos ejecutando desde principio de
marzo y las que permitirán a la economía volver a transitar el sendero
desinflacionario desde mayo", se ilusionó.
Pero entre esas correcciones descartó, por caso,
toda posibilidad de discontinuar la compra de reservas para desactivar
temporalmente otra usina generadora de pesos. Incluso dio a entender que ese
objetivo deviene de la necesidad de incrementar el activo de la entidad cuando
su pasivo se dispara, al haber crecido 70% en un año la deuda que tiene emitida
en Lebac (de $ 499.000 millones a 843.200 millones) y quintuplicado los pases
pasivos (de $ 26.000 millones a $ 107.000 millones) en igual período.
Al final de la conferencia se animó a sostener que
lo importante será llegar a la última parte del año con "una inflación que
se ubique en el 1% mensual o por debajo". Pero vinculó ese objetivo con la
posibilidad de "trabajar con una meta del 10 por ciento para 2018",
el rango medio del objetivo de entre el 8 y el 12% actualmente fijado para
entonces.
La ratificación de la meta fue considerada lógica
por los economistas. "Me parece bien que no cambie las metas. Si las
cambiara correría el riesgo de acelerar la inflación", interpretó el
analista financiero Christian Buteler. "La construcción de independencia y
reputación es un activo de largo plazo que justifica redoblar el esfuerzo en el
corto plazo", coincidió Federico Furiase, del Estudio Bein.
Pero volvió a levantar críticas entre los
industriales. "Si bien la inflación es el mayor flagelo, yo creo que el
Gobierno está equivocándose desde la política del Banco Central, porque con las
tasas altas le pone un freno a la economía", insistió el dirigente José
Urtubey, vocal de la UIA.
Un polo de atracción
Las definiciones de Sturzenegger fueron seguidas in
situ por varios banqueros (se lo vio a Gabriel Martino, del HSBC,
entre otros), empresarios (Aldo Roggio) y consultores, y seguidas en directo
por los operadores de la City porteña.
El presidente Mauricio Macri pareció cargarlo de
responsabilidad cuando lo identificó, desde China, como "responsable
primario" de la inflación, más allá de que valore y respalde férreamente
su tarea. Además, tal vez por la solidez que muestra esa relación o lo
prioritario de la tarea que tiene a cargo en estas circunstancias, el jefe del
BCRA pasó a ser la figura del área económica que más atención genera entre
empresarios y banqueros.
Federico
Sturzenegger
Presidente del Banco Central
"Cambiar una meta es no tener meta".
"Estamos trabajando para cumplir con las metas
fijadas para este año y aún nos queda margen."
"Las correcciones que venimos aplicando desde
marzo son las que permitirán a la economía volver al proceso de desinflación
desde mayo"
"El año que viene creemos que vamos a estar
trabajando con una meta del 10 %, pero para ello la inflación a fin de año
tiene que estar en 1 por ciento [mensual] o por debajo de ese nivel"
|