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Por Guillermo Laborda - No lo confesará nunca pero
el despegue del dólar por Brasil despertó alegría en Federico Sturzenegger y su
equipo. El titular del BCRA, ya en la conferencia de prensa del miércoles,
había advertido que en la misma reunión, un mes antes, el tipo de cambio estaba
en $15,20. Antes de ayer se operó a $15,61. Para que deje ganancias el
"carry trade", lo que se conoce como vender dólares y colocarse en
las Lebac al 2% mensual, el dólar tiene que subir menos de 30 centavos. Y entre
las dos conferencias de prensa, había subido 41 centavos. La bicicleta -para el
BCRA- tenía una rueda pinchada. Ayer fue el clímax para Reconquista 266 con la
suba del dólar mayorista a $16,05, con un alza de 42 centavos. Y sin la baraja
de los bancos públicos del lado de la demanda.
"El que apueste al "carry trade", pierde" parecería que fue
el slogan en los últimos 30 días del directorio del BCRA, aggiornando la frase
de Lorenzo Sigaut de 1981. Es que estaba bajo fuerte presión por generar una
"bicicleta financiera". Acrecentó el festejo en el BCRA ayer la falta
de timing en el artículo del proteccionista José de Mendiguren en Clarín, que
destacaba ganancias del "carry trade" (aun a pesar de que el Rusia -
gate ya le había dado un golpe). Así son de increíbles los movimientos de la
economía que ahora puede dar la bienvenida a una minicrisis en Brasil, para
darle sustentabilidad a una política económica. Aggiornando la frase de Raúl
Alfonsin sobre la inflación, ahora podría decirse 266 que "un poco de fuga
de capitales no está mal".
El timing que no tuvo de Mendiguren, por imperio del azar lo tuvo el BCRA. Pero
sólo por azar. ¿Qué hubiera pasado si esta crisis en Brasil se producía el
lunes, un día de la licitación de las Lebac, cuando vencieron $476.000
millones? Seguramente debería haber dejado muchos pesos en la plaza que se
hubieran volcado al dólar y eventualmente se hubiera visto obligado a subir la
tasa de interés. De todas maneras, ayer en el mercado secundario de las Lebac
no hubo ventas masivas y de hecho se mantuvieron los rendimientos. Hay un par
de factores que sirven para entender lo que puede sobrevenir: en primer lugar,
se estima en que casi el 50% de las Lebac están en manos del FGS, el fondo del
ANSES, y organismos oficiales (incluyendo al BNA). Además quienes son grandes
tenedores de Lebac son los propios bancos privados. Una buena parte de sus
utilidades se generan por sus altos rendimientos. Habría cerca de $100.000
millones en este segmento. Y a los bancos les conviene seguir con esos altos
rendimientos en pesos y no pasarse a dólar. El pequeño ahorrista hace tiempo
venía comprando dólares. Quizás los más susceptibles de revertir su posición
son los fondos de inversión extranjeros que tentados por las Lebac hace un año,
abrieron una cuenta custodia en la plaza local. No debe generar igualmente
demasiado alivio la crisis en Brasil. Ocurre justo cuando había signos claros
de crecimiento de su economía. Puede ser un glifosato para los brotes verdes de
la economía doméstica. No se sabe cómo terminará esta nueva temporada de la
telenovela brasileña sobre su vida política. En el interín, podrán hablar con
el corazón, pero le responderán con el bolsillo.
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