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El escándalo que
involucra al presidente brasileño Michel Temer fue seguido a la distancia por
la primera plana del Gobierno nacional, ya que tanto el presidente Mauricio
Macri como la canciller Susana Malcorra se encuentran en Japón, en la parte
final de la gira asiática que emprendieron hace una semana y culminará este
sábado.
No obstante,
durante toda la jornada, fuentes del Gobierno en Buenos Aires reconocieron que
la incertidumbre política que se generó en torno a la situación de Temer y que
derivó en una brusca caída del Merval y en un aumento de 34 centavos en la
cotización del dólar, puede afectar de manera colateral a la Argentina.
"Genera preocupación por el hecho de que Brasil es el principal socio
comercial que tenemos en la región, pero hay que ver cómo avanza el tema",
admitieron.
En relación al
hecho de que un contexto de fragilidad en Brasil puede convertir a Argentina en
un actor protagónico para inversores que vengan desde otras latitudes,
sostuvieron: "No es seguro que sea así. Lo único cierto es que las crisis
de Brasil siempre repercuten en nuestro país".
Tanto Macri, como
Malcorra y el ministro de Producción Francisco Cabrera, entre otros, siguieron
el escándalo en Brasil desde Tokio, donde comenzaron ayer la última etapa de la
visita de Estado a Oriente, que incluyó pasos previos por Emiratos Árabes
Unidos y China. Debido a la diferencia horaria, ninguno se expresó, y se
esperaba que lo hicieran anoche, al cierre de esta edición.
Un tema que siguen
atentos en la Casa Rosada es lo que pueda derivar del caso Odebrecht, que
desató el escándalo de corrupción conocido como Lava Jato y al que también
quedó adherido Temer. La Procuraduría General de Brasil liberará las
declaraciones de los ejecutivos de la firma Odebrecht a los países que lo
soliciten el 1º de junio. En el Gobierno creen que el escándalo podría involucrar
a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien se reunió con Marcelo
Odebretch, el dueño de esa firma en varias oportunidades durante su segundo
mandato.
Y el caso podría
comprometer aún más la situación del actual titular de la AFI, Gustavo Arribas,
quien fue acusado por el cambista brasileño Leonardo Meirelles, de haber
recibido coimas de esa empresa constructora por un total de u$s 850.000. Macri
hizo una enérgica defensa de Arribas en una entrevista reciente con Radio
Latina al decir que "desde el primer día en esa causa nunca ha habido
ninguna prueba contundente de nada".
Macri detalló,
además, que "a partir de 1º de junio vamos a saber la verdad de lo que
pasa, que es parte de mi compromiso, que no haya mas impunidad en la
Argentina", haciendo referencia a la fecha de vencimiento del acuerdo de
secreto judicial al que se llegó.
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