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Las empresas que
son grandes usuarias de electricidad pasaron los últimos años con incertidumbre
sobre el acceso a ese insumo. Las compañías se vieron imposibilitadas de
arreglar con otras firmas privadas para obtener ese suministro o quedaron bajo
el arbitrio de la mayorista estatal Cammesa, que les imponía precios y
sobrecostos difíciles de estimar. Los ministerios de Producción y Energía
firmaron ayer una resolución que busca clarificar ese panorama, con un
régimen especial para usuarios electrointensivos.
Habrá 600 empresas
que tendrán acceso a un descuento del 20% con respecto al precio de
mercado en el valor de la luz que consuman. Son las denominadas
"electrointensivas" y fueron relevadas por el ministerio de
Producción. También habrá un tratamiento diferencial para las
"ultraelectrointensivas": la electricidad constituye uno de sus
costos más elevados -quizás el principal- para su proceso productivo.
Hay 3 empresas
ultraelectrointensivas: Aluar, Electrometalúrgica Andina y Ferroglobe.
"Hasta aquí venian manejándose con medidas cautelares, precios pactados
con Cammesa, arreglos poco transparentes", caracterizaron fuentes
oficiales a la situación de estas compañías. "Había que hacer un ajuste
que atienda y de previsibilidad a sectores como el nuestro. Tener
parado un horno implica una pérdida de muchos miles de dólares. Esta situación
que se está creando ahora es racional y estable", caracterizó Patricia
Mosquera, presidenta de Electrometalúrgica Andina.
Las empresas que
necesitan luz como insumo principal se manejaban, hace unos años, con el
mercado eléctrico mayorista. Esto significa que le compraban a generadores
eléctricos, sin intermediarios. Pero el kirchnerismo se interpuso en ese
funcionamiento y llevó a las empresas a tener que negociar con la mayorista
estatal Cammesa. "La veníamos pasando mal. Había inseguridad sobre si
íbamos a tener electricidad en determinados momentos del año. Además, cuando
usábamos la energía, no sabíamos a cuánto se nos facturaba, porque había
'sobrecostos transitorios' que desdibujaban el precio", detalla Mosquera.
Aunque Cammesa
seguirá siendo el proveedor de los ultraelectrointensivos, en el Gobierno
quieren que esa situación sea transitoria y que -en el mediano plazo- se
recupere la normalidad de la libre oferta y demanda. "Nosotros demandamos
siempre electricidad a un mismo nivel de potencia, no es que tenemos un pico de
demanda de potencia. Esto le genera una economía y una previsibilidad al
generador, que le puede permitir planear su abastecimiento", completa
Mosquera sobre los beneficios de una situación eléctrica parecida a la que
funciona en la mayoría de las economías desarrolladas. Un cuarto del costo de
la producción de su empresa es energía eléctrica.
Aluar también
pagará un precio especial . Si su producto -el aluminio- sube de valor, deberá
afrontar una factura más abultada. Y disminuirá si ese valor cae. Según el
Gobierno, los "ultraelectrointensivos" pagarán US$ 18 por megavatio
hora desde el 1° de abril hasta fines de 2019.
Otras industrias
-quimicos, fertilizantes, manufactura industrial- obtendrá un descuento de
hasta 20%. Abonarán entre US$ 50 y US$ 60 por megavatio hora. Esta medida
generará un costo fiscal de $ 750 millones, según estimaciones oficiales.
Los comercios, en
tanto, están como los hogares, que todavía poseen un subsidio del 50% con
respecto al costo real de la electricidad que consumen.
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