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Por Ignacio Olivera Doll - No parece haber muchas
razones "locales" para que Federico Sturzenegger resuelva hacer hoy
una nueva suba en sus tasas de interés. Las mediciones privadas de "alta
frecuencia" que llegan a la mesa chica del BCRA arrojan que, en la tercera
semana de mayo, la inflación fue prácticamente nula, e ilusionan a los
funcionarios con que el índice quede por debajo del 2% durante el mes. Aún no
queda claro, además, si será transitoria o permanente la suba en el dólar que
se vio en estos días, que está explicada por un shock externo y que podría
llevar al mercado a exigir una mayor tasa de interés para quedarse en los
instrumentos que ofrece el BCRA. Y. por último, en las mesas de los bancos
consideran que, tal como están ahora (aún gravados por el impuesto a los
Ingresos Brutos), los "pases" perdieron algo de relevancia como
instrumentos de referencia de política monetaria.
En el mercado se inclinaban ayer por la opción de que el comité de política
monetaria elegirá mantener la tasa de interés a la espera de que se aclare el
panorama financiero. Presumen que tendrá otra oportunidad para hacer algún
ajuste dentro de 15 días, de ser necesario, antes de que vuelvan a vencer otros
$500.000 millones en Lebac. Y que cuenta, además, con el mercado secundario de
estas Letras de deuda, para intervenir y acomodar las tasas de interés en el
sendero que decida.
La "impasse" en la inflación que miden las consultoras privadas da
algo de aire a Sturzenegger para hacer su "wait and see". En Elypsis
detectaron una variación del "0%" en su índice de precios durante la
última semana de este mes (la tercera de mayo), que ubica la inflación
acumulada de los últimos 30 días en el 1,55%. Con todo, la comparación del
promedio entre los dos meses arrojaría, si se mantiene este ritmo, una
variación de entre el 1,7 y el 1,8%. En PriceStats, otra de las mediciones que
sigue de cerca el BCRA, registraron una variación del 2% hasta el 10 de mayo.
Razones suficientes para que el BCRA encuentren margen para mantener hoy sin
cambios la tasa.
Con todo, esto no significa que Sturzenegger vaya a abandonar el sesgo
"contractivo" de su política monetaria. En el mercado secundario, su
mesa de dinero se dedica todos los días a vender Lebac para absorber
"excedentes de liquidez". Ayer, por caso, colocó otros $6.500
millones. Lo hace, hasta ahora, sin alterar la tasa de interés más corta (hoy
en 25,50%, el mismo nivel del martes pasado), porque decide operar sobre plazos
más largos, como septiembre y octubre, para extender sus vencimientos. Con
esto, el BCRA administra la cantidad de dinero sin necesidad de subir la tasa.
El "ala dura" del comité de política monetaria busca hoy hacer el
ajuste de esta forma para solucionar los problemas de liquidez que se generaron
en el verano. Fueron Sturzenegger, el gerente general de la institución,
Mariano Flores Vidal, y el vicepresidente segundo, Demian Reidel, quienes
tomaron la decisión de dar un viraje en la política monetaria. Algunas veces,
contra la visión de algunos funcionarios del mismo BCRA que hoy no integran el
comité de política monetaria. Desde el 2 de marzo ya absorbieron casi $80.000
millones mediante estas ventas de Lebac, ante la percepción de que el manejo de
la tasa de interés no alcanzaba para mantener en equilibrio el mercado de dinero.
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