La sesión sigue siendo anodina en el mercado cambiario. El único movimiento destacable de la jornada ha sido una apreciación fugaz del dólar, previa a la publicación del indicador ISM no manufacturero en EEUU. Una vez conocido, volvía la calma. Los inversores permanecen a la espera de conocer mañana las peticiones semanales de desempleo estadounidenses y los datos de paro del mes pasado, que saldrán a la luz el viernes.
Por su lado, este noche el Banco de Australia ha subido sus tipos de interés y se prevé que mañana el Banco de Inglaterra haga lo propio. El dólar australiano y la libra esterlina siguen firmes frente al billete verde.
El dólar se pagaba a 1,1480 unidades por euro durante la mayor parte de la sesión asiática. La apertura de las plazas de la eurozona llevaba al billete verde hasta 1,1440 unidades, para posteriormente, escaparse hasta los máximos del día, de 1,1420. Un operador español comentaba que este latigazo del billete verde llegaba antes de los comentarios que se escucharon en el mercado, que alertaban que el ISM en EEUU iba a ser mucho mejor de lo previsto. Una vez se pudo comprobar que el dato estuvo conforme las expectativas, el dólar corrigió sus avances y se depreció hasta 1,1485 unidades por euro.
El ISM no manufacturero de octubre fue de 64,7 puntos, frente los 63,3 anteriores. Esta cifra estuvo conforme las previsiones del mercado. Además, los pedidos a fábrica en septiembre crecieron un 0,5%, una décima menos de lo estimado. Sin embargo, la cifra del mes anterior ha sido revisada al alza hasta una caída del 0,3%, frente al repunte del 0,8% anterior.
Daniel López de Argumedo, de Finagentes Gestión, comenta que el euro tiene un fuerte soporte en 1,1450 dólares y que hoy ha resistido con claridad. El experto señala que la reciente apreciación del dólar ha sido tal vez demasiado rápida y no sería descartable en su opinión que los datos de paro de EEUU del viernes sirvieran para depreciar al billete verde, sobre todo por la actual falta de homogeneidad en las previsiones sobre creación de empleo.
Mientras en EEUU se especula acerca de cuántos puestos de trabajo se habrán creado, el recientemente nombrado presidente del Banco Central Europeo (BCE) Jean Claued Trichet, ha tenido que emitir un comunicado en el que aclara que no habrá despidos en el personal de los sistemas de información, ante una posible entrega de estos servicios a una empresa ajena al BCE. Todo un símbolo sobre el estado de las economías de la eurozona y de EEUU.
En Japón, el yen se pagaba estable, levemente por debajo de las 110 unidades por dólar. El cambio oficial del BCE fue de 1,1473 dólares por euro. Respecto al yen quedó en 125,70 unidades por cada divisa única. |