|
Por Julián Guarino - El debate por el atraso
cambiario parece renovarse minuto a minuto. El nuevo enfoque que parece
solaparse con otros preexistentes en estas horas es que, bajo la perspectiva de
que la Argentina sea nuevamente catalogado como "mercado emergente",
la multimillonaria movida podría arrastrar mayor ingreso de dólares no sólo en
la plaza bursátil, sino también en el sector de la plaza financiera que
protagonizan las tasas de interés del Banco Central, que conduce Federico
Sturzenegger. Esto podría traer aparejado un recrudecimiento de la tendencia
bajista del tipo de cambio, ya que, según sostiene un informe de JP Morgan,
este escenario puede significar a priori el desembarco de u$s1.000 millones,
los que a su vez seguirían generando ingresos adicionales a partir de otros
fondos que invierten en compañías emergentes.
Morgan Stanley Composite Index (MSCI) definirá el 20 de junio si la Argentina
deja de arrastrar el estigma de pertenecer al nada envidiable grupo de los
mercados considerados "de frontera" y vuelva a ser
"emergente" a los ojos de los inversores. Conseguir esta
recategorización es relevante si lo que se busca (y el Gobierno lo hace) son
nuevas inversiones, incluso financieras, que lleguen al mercado de capitales
doméstico, ya que actualmente muchos fondos tienen, por cuestiones
reglamentarias, vedada su participación para invertir en activos locales.
De ahí se deriva que el reciente salto del dólar muy por encima de los $16
(cerró en $16,32 el viernes) podría tener sus minutos contados. En el mercado,
ya son varios los reportes que dan cuenta de una concatenación de factores que
podría constituirse en un conjuro contra la intención no manifiesta del
Gobierno de sedimentar un nuevo piso para el tipo de cambio.
Del lado de la oferta de divisas, el cuadro de situación ya ostenta la continua
liquidación de los sectores agroexportadores, a lo que se suma el stock de
dólares producto del blanqueo que se liquida habitualmente por parte de las
entidades financieras públicas.
Si se lo piensa, el dólar tiene toda su mise en place para continuar en estos
niveles. A los elementos arriba citados habrá que agregarle la aspiradora de
dólares que deriva del carry trade, es decir, la atracción que ejerce en los
inversores del exterior las altísimas tasas de interés que paga la Argentina a
las colocaciones que se realizan contra las Letras del Banco Central y que, en
dólares, triplica o cuadruplica a cualquiera de la región. Es más, la
perspectiva indicaría que seguiría esta mecánica.
"En materia de tasas e inflación, la situación es bien compleja puesto que
está resultando difícil reducir la inflación sin enfriar la economía y detener
los primeros atisbos de impulso económico. El Banco Central está llevando a
cabo una política muy responsable", sostuvo Alejandro Cosentino, CEO de
Afluenta.
Para Sabrina Corujo, research manager de Portfolio Personal, "está claro
que la situación desatada a partir de la crisis política de Brasil, nos llevó a
acelerar el ritmo de devaluación que venía demasiado contenido, e incluso con
el que algunos ya se sentían incómodos; no obstante, se mantienen los factores
técnicos y fundamentals que siguen favoreciendo una oferta elevada en el
mercado cambiario".
En esta línea, el dato de las últimas horas es que, imparable, el índice Merval
trepó el último viernes un 2,1% y superó por primera vez los 22.000 puntos,
impulsado por las acciones del sector energético y financiero que traccionaron
un importante volumen, junto al papel de BYMA. Así, se registran nuevos
ingresos de fondos. "Los sectores energéticos y de bancos se beneficiaron
del optimismo de una reclasificación MSCI de Argentina como emergente",
señalaron en Capital Markets Argentina.
Un dato para destacar, que abona el terreno de la mayor entrada de dólares, fue
el volumen operado en acciones, que se disparó casi 50% hasta los $727,4
millones, de los cuales $127 millones estuvieron en BYMA. Parte de esos
recursos comenzarían a sondear otras apuestas en las próximas horas.
|