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Por Ignacio Olivera Doll - La
tentación por las Lebac es tan grande que el
plazo fijo bancario dejó de ser una opción razonable para las empresas. Las
altas tasas de interés que empezó a ofrecer el Central provocaron una migración
de los pesos que tenían los grandes ahorristas (compañías e inversores) desde
el banco hacia los títulos de deuda y redujeron la liquidez del sistema
financiero.
Frente a esto, en las mesas decidieron empezar a pagar un retorno de hasta 14%
anual por los grandes montos de dinero que las empresas dejan depositado en las
cuentas corrientes. Fueron habilitados para hacerlo a principio de año, cuando
el BCRA derogó una normativa que prohibía expresamente pagar retribución en
este tipo de depósitos. La reacción de los bancos se demoró y recién empezó a
verse, incipiente, en las últimas semanas.
Selectivo
El comportamiento no está por ahora demasiado difundido porque apunta solamente
a los "saldos importantes". Pero hoy ya muestra a todos los bancos
alineados en pagar rendimientos de entre 6% y 14% anual a quienes dejan grandes
montos en una cuenta corriente. Los destinatarios son compañías y fondos
comunes de inversión. Y el requisito es, la mayoría de las veces, que mantengan
un saldo promedio diario cercano a los $2 millones a lo largo del mes.
La medida del BCRA autorizó a ofrecer tasas en estas cuentas, siempre y cuando
se pacten libremente, se liquiden en un plazo no menor al mes y se exhiban en
las sucursales y en las publicidades de los bancos, tanto bajo la forma de Tasa
Nominal Anual (TNA) como Tasa Efectiva Anual (TEA).
Los bancos deben enfrentar de este modo la caída del fondeo que sintieron a
partir de la suba en la tasa de las Lebac. En las cifras del sistema
financiero, que publica el Central en su página web, se ve una caída del stock
de plazo fijos mayores al millón de pesos, que pertenecen a empresas y grandes
inversores (ver infografía). Estos depósitos no crecen desde marzo pasado,
cuando el BCRA resolvió hacer más contractiva su política monetaria. Y hoy, en
cambio, sólo se ve crecimiento en los ahorros de particulares (inferiores al
millón de pesos), que están a menos de 60 días. Los plazos fijos más cortos
crecieron durante mayo en $7.000 millones. El resto,cayó o, prácticamente, no
se alteró.
La pérdida de grandes depósitos empujó a los bancos a subir un punto porcentual
las tasas de interés que ofrecen a "personas jurídicas": hoy se llega
a pagar entre 20% y 21% anual por un plazo fijo mayorista a 30 días (la Badlar,
que surge de una encuesta del BCRA, se ubicaba el viernes en 19,5%). Los más
apurados en salir a recomponer fondeo son los bancos chicos, que por un plazo
fijo llegan a ofrecer rendimientos de 22%.
Esta fue la primera vez en la "era Macri" que los bancos atinaron a
"remunerar mejor el fondeo", un pedido que Federico Sturzenegger
había reiterado incansablemente en sus conferencias. Fue la respuesta del
sector ante un fenómeno que empezó a percibirse desde principios de marzo,
después de que rebotara la inflación y a partir de que el Central saliera a
apuntalar las tasas de las Lebac (desde el 20,5% al 25,50%). El repunte de los
precios quitó algo de atractivo a las tasas que pagaban los bancos por un plazo
fijo y alentó a las empresas a pensar en otras alternativas para proteger su
dinero. El stock de Lebac saltó en $240.000 M desde el 1 de marzo y las compras
de dólares se mantuvieron por encima de los u$s2.000 millones.
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