MIÉRCOLES Y JUEVES DART Y ELLIOTT PRESENTAN LAS PRUEBAS Los acreedores esperan que prevalezca una postura legalista en el fallo de la Corte. Aún si gana la Argentina, la presión por los ‘holdouts’ continuará en el FMI. La Corte de Apelaciones de Nueva York fijó ya el tiempo de descuento para la resolución de la continuidad o no del embargo de los bonos argentinos en default entregados en el canje. Lo seguro es que hasta el próximo 20 de abril la Justicia de EE.UU. no tendrá los elementos para tomar la decisión definitiva, lo que mantendrá en suspenso el desenlace del canje.
Según pudo averiguar El Cronista, dicha Corte se apresuró el viernes a fijar el cronograma de apelación: el miércoles 6, el magnate Kenneth Dart presentará formalmente los argumentos contra la Argentina. El día siguiente, será el turno para el fondo Elliott, propietario de NML y el mismo que le ganó un juicio a Perú por el default. La próxima semana, los días 13 y 14, la Argentina, representada por el estudio Cleary, presentará su descargo de defensa contra Dart y NML, en ese orden. Luego, los acreedores contrarrestarán los alegatos de la Argentina el 18 y 19 de abril.
Con lo cual, recién a partir del 20, la Justicia reunirá todos los requisitos para dirimir la contienda. Así, los acreedores creen que, tras revisar la Corte los papeles, "la semana del 25 de abril sería la decisiva, si bien podría prolongarse más", considera Dennis Hranitzky.
Los abogados consultados no se animan a pronosticar un resultado, dada la dificultad del caso. El propio Griesa dijo en la audiencia que había "méritos de ambos lados". El magistrado admitió que era "verdad" que cuando los bonos en disputa "sean rendidos a la República", se "conviertan en parte de su propiedad", lo que les dio a los acreedores el derecho a ir tras esos activos. Sin embargo, se trata también de "una parte esencial del contrato de derecho de la República de cerrar la oferta", y por ende "tiene el derecho a canjear". Por ello Griesa optó por levantar el embargo.
"Griesa optó por el pragmatismo, más que por el legalismo. En cambio, en la Corte, suelen ser más legalistas", dicen en el estudio de Dreier en Nueva York, quien representa a inversores argentinos.
"Elliott encontró una manera muy astuta de forzar a un país a negociar, porque el Gobierno se cuidó del circuito de la plata pero no de los bonos", afirma Diego Serrano, del estudio Pérez Alati & Asociados. "Es probable que haya presión de instituciones financieras, interesadas en que se lleve a cabo el canje, para que la Cámara lo resuelva pronto", opina.
Los EE.UU. ya interpusieron en otra oportunidad un Amicus Curiae (esto es, una opinión amigable ante la Corte, no vinculante) que resultó a favor de la Argentina en enero de 2004. "La Argentina en el corto plazo prevalecerá, pero en algún momento los bonistas quizá encuentren la forma de llegar a algún activo", opina. No obstante, que la Argentina culmine el canje no significa que se sacará de encima a los holdouts pronto, dada la renovada presión del Fondo, que pidió una estrategia realista para ellos. |