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Por Julián
Yosovitch - La crisis política desatada en Brasil a partir de las escuchas
telefónicas que involucran al presidente, Michel Temer, en la investigación
nacional por hechos de corrupción generaron un impacto negativo en el mercado
financiero y una disparada de la volatilidad en las acciones brasileñas y en el
tipo de cambio.
El
dólar en San Pablo pegó un salto de 9% pasando de 3,09 reales a 3,37 reales a
partir de la noticia, a la vez que el índice Ibovespa acumuló una caída de 11%
en términos de reales y el índice de acciones brasileñas en términos de dólares
sufrió un sell-off (caída por ventas masivas) de 19% potenciado por la suba del
dólar y de la baja de las acciones en términos de reales.
La
íntima relación entre Brasil y Argentina hizo que el mercado local importara
parte de la volatilidad proveniente del país vecino, por lo que el Merval
sufrió una baja algo menor: de 3,7%. El mayor impacto a nivel local provino por
el lado del tipo de cambio que mostró un importante avance sobrepasando los $
16 y subiendo más de 45 centavos en las últimas ruedas.
El
mercado ha encontrado cierta calma de corto plazo ya que el dólar en Brasil
detuvo su rally y regresó a niveles de 3,27 reales por unidad y las acciones en
Brasil lograron recuperar terreno perdido, rebotando un 8% desde los mínimos
registrados tras el fuerte sell-off inicial. Dicha calma le permitió al Merval
retomar la tendencia alcista dentro de la cual venía operando en las últimas
semanas y finalizo el viernes en máximos históricos.
Un
comportamiento similar tuvieron los bonos argentinos que si bien sufrieron el
impacto de la noticia, supieron recuperarse rápidamente para colocarse en los
niveles previos a la baja e incluso levemente por encima a los niveles
registrados previos al estallido de la crisis política.
El
Bonar 2046 logró reponerse rápidamente al estallido de la crisis política y si
bien generaron un sell-off inicial, el bono consiguió recuperarse y finalizar
la semana al alza con un resultado positivo de 2,5%, permitiendo una compresión
de spreads de 20 puntos básicos. El Bonar 2036 mostró un saldo positivo semanal
de 1% y una compresión de spreads de 11 puntos básicos, algo similar a lo que
registró el Bonar 2026 que comprimió 15 puntos básicos desde el estallido de la
crisis política.
Los
bonos brasileños no mostraron la misma suerte ya que en su mayoría no pudieron
recuperarse al sell-off generado a partir del estallido de la crisis. El bono
de Brasil a 2016 cayó un 4% por la noticia y si bien se recuperó, actualmente
se mantiene en terreno negativo con un saldo negativo de 2,25% y una suba de
las tasas de 29 puntos básicos.
Los
bonos mas largos de Brasil, como el 2037, muestran una suerte similar con una
perdida en el precio del bono de 2,4% y una ampliación de los spreads de 20
puntos básicos y el Bonar 2045 registra un saldo negativo de 3,90% y una
ampliación de los spreads de 27 puntos básicos.
En
concreto, a nivel local el impacto se ha sentido principalmente por el lado del
tipo de cambio que se devaluó un 3% aproximadamente desde el estallido de la
crisis mientras que tanto los bonos en dólares como las acciones han absorbido
rápidamente la mala noticia, desechándola y en seguida retomando la tendencia
alcista, recuperando parte de lo perdido e incluso generando nuevos máximos
como el caso de las acciones locales.
La
fuerte suba del tipo de cambio en las últimas ruedas ha generado un importante
sell-off en los bonos a tasa fija como el los Bonar 2021, Bonar 2023 y Bonar
2026, con bajas superiores al 5%.
Por
parte de las acciones brasileñas, han postergado el ajuste y se han recuperado
marginalmente, aunque el saldo continuó siendo negativo.
En pocas
palabras, los bonos argentinos aprovecharon la mala noticia como oportunidad de
compra y para continuar comprimiendo spreads mientras que los bonos brasileños
no encontraron la misma suerte. El impacto a nivel local ha sido mayormente por
el lado del tipo de cambio y los bonos a tasa fija.
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