
Por STEPHEN SCHURR - Las bolsas de Latinoamérica estuvieron al rojo vivo en los últimos dos años. El índice MSCI Latin América subió 125% y los mercados, habitualmente volátiles, trazaron una línea ascendente durante un período notablemente largo, poniendo a prueba la paciencia de los inversores que esperaban un bajón para entrar a ellos.
Finalmente, en marzo las bolsas de la región sufrieron abruptas caídas. La incógnita es si el bajón muestra un buen momento para ingresar o el inicio de otra penosa declinación.
No ha sido frecuente que el área tuviera dos años consecutivos muy buenos sin que después ocurriera algo espantoso. Sin embargo, aunque nunca hay que decir nunca, las posibilidades de que se produzca un colapso regional son escasas.
Tal vez el comentario más extraordinario que puede hacerse sobre el progreso económico, político y bursátil de Latinoamérica es que los dos peligros para el mercado alcista de la región que más se mencionan no son perturbaciones locales. Se habla del riesgo de un aterrizaje brusco de la economía china y del impacto potencial del alza de las tasas de interés en Estados Unidos, el debilitamiento del dólar y la desaceleración de la economía.
Pero, no hay mercado en el mundo que no vaya a resultar afectado por cualquiera de estos hechos. Mientras tanto, las florecientes economías locales, el rápido crecimiento de los mercados de tecnología y telecomunicaciones, y la situación de dominio en el boom global de los commodities posicionan a la región para una travesía relativamente tranquila. El banco de inversión Samuel A. Ramirez, cuyas predicciones han sido confiables, pronosticó que los mercados de la región darán un retorno de 22% en 2005.
Muchos de los que esperan que se mantenga la tendencia alcista en la región optan por las inversiones en infraestructura. Acciones como las de Cemex, el fabricante de cemento mexicano, son una apuesta popular.
El boom de los commodities tuvo un efecto optimista en toda la región y especialmente en Brasil, donde compañías como la minera Companhia Vale do Rio Doce, han tenido una extraordinaria capacidad de fijar precios debido al incremento en la demanda de China e India.
En el sector de las telecomunicaciones, la telefonía móvil tiene enormes perspectivas de crecimiento, lo que favorece a firmas como la mexicana América Móvil.