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No fue un fenómeno que se hubiera visto en el último tiempo.
Por primera vez en muchos meses, las mesas de dinero de los bancos se
sorprendieron ayer por una falta de liquidez que recalentó las tasas de interés
en todos los instrumentos: las de Lebac más cortas treparon a casi 26%, el call
money cerró en un récord de 26,25% y hasta la caución bursátil llegó a tocar
momentáneamente el 29%.
En un esfuerzo por calmar las necesidad de pesos de los bancos y contener la
suba en las tasas de interés, el Nación debió salir a colocar "repos"
(préstamos de cortísimo plazo) y el Central se colocó en el mercado secundario
de Lebac, donde suele ser vendedor, con ofertas de compra.
En algunos bancos interpretaban ayer estos movimientos como un posible indicio
de que el mercado puede haber empezado a "pegar la vuelta" , tras
largas semanas de contracción monetaria del BCRA. En estos últimos días, el
Central siguió absorbiendo pesos en el mercado secundario de Lebac, pero
suspendió las compras diarias de dólares que hacía para levantar el tipo de
cambio (ante el impulso que le dio el "efecto Brasil"). Si esto se
confirma, y la inflación muestras señales de desaceleración, es probable que se
haya percibido una recuperación en la demanda de dinero y que el directorio del
BCRA tenga margen para empezar a relajar el ajuste monetario aplicado hasta
hoy.
El Central ya colocó $240.000 millones de Lebac en el mercado en los últimos
tres meses con el propósito de retirar liquidez. Como efecto, en el mismo
lapso, las tasas de interés escalaron paulatinamente desde el 21% hasta el 26%
actual (ayer quedaron medio punto porcentual por encima de la última
licitación, si bien el plazo hoy es la mitad). Con una inflación esperada del
18% para los próximos doce meses, la tasa de interés real es ya de 800 puntos
básicos, bastante por encima del nivel que habían considerado recomendable
algunos funcionarios del BCRA (300 - 400 pb). Significa que, con estas nuevas
condiciones, la tasa de Lebac (hoy prácticamente la de "política")
podría estar siendo ya altamente contractiva.
Finalmente ayer, por primera vez, en las mesas percibieron que la liquidez se
había empezado a restringir. En las últimas semanas el crecimiento de los
préstamos en pesos superó ampliamente al de los depósitos. Sucede que, hoy, la
tentación por las Lebac es tan grande que el plazo fijo bancario dejó de ser
una opción razonable para las empresas. Las altas tasas de interés que empezó a
ofrecer el Central provocaron una migración de los pesos que tenían los grandes
ahorristas (compañías e inversores) desde el banco hacia los títulos de deuda y
redujeron la liquidez del sistema financiero.
Frente a esto, por ejemplo, en las mesas decidieron empezar a pagar un retorno
de hasta 14% anual por los grandes montos de dinero que las empresas dejan
depositado en las cuentas corrientes. Habían sido habilitados para hacerlo a
principio de año, cuando el BCRA derogó una normativa que prohibía expresamente
pagar retribución en este tipo de depósitos. La reacción de los bancos se
demoró y recién empezó a verse, incipiente, en las últimas semanas. El
comportamiento no está por ahora demasiado difundido porque apunta solamente a
los "saldos importantes".
Ayer, en algunas entidades resolvieron desprenderse de las letras de deuda del
BCRA que habían acumulado en los últimos tiempos para contar con efectivo.
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