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Por
Carlos Burgueño - Panamá se convirtió ayer en el estado número 51 que abrirá
sus datos financieros para que la Administración Federal de Ingresos Públicos
(AFIP) pueda acceder de manera automática. La apertura de los datos comenzará
el 1 de enero de 2018; y, se supone, le permitirá al organismo acceder
directamente a las cuentas y movimientos financieros de argentinos en uno de
los mercados donde más se sospecha que hay movimientos no declarados de
contribuyentes anotados en el sistema criollo.
El titular de la AFIP, Alberto Abad, firmó ayer el acuerdo con el viceministro
de Relaciones Exteriores de Panamá, Luis Miguel Hincapié, en el que además la
Argentina se compromete a apoyar el tratado "Fast Track" solicitado
por Panamá ante la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos
(OCDE), para que se le quite a ese país la calificación de "no
cumplidor" con las políticas internacionales de persecución del lavado de
dinero. Esa organización internacional había señalado hace un año a Panamá como
un estado que no colaboraba con la política de apertura de los datos del
sistema financiero para el control de evasión impositiva y lavado de dinero,
posición que ahora el estado caribeño quiere limpiar. La idea panameña es que
en julio de 2017, cuando el G-20 vuelva a reunirse, este grupo de países
recomiende el levantamiento de las sanciones para Panamá. De alguna manera, la
Argentina podría convertirse en el padrino del cambio de calificación.
El acuerdo con Panamá se suma a los firmados con otros 50 estados, los que
desde septiembre permitirán que la AFIP acceda automáticamente a la información
de los contribuyentes argentinos y extranjeros residentes en el país y que
tributan en el sistema local. A su vez, la Argentina también abrirá sus datos
financieros a los otros sistemas para que el intercambio sea recíproco. Entre
los países con los que se firmaron estos acuerdos figuran España, Suiza,
Francia, Brasil, Rusia, Reino Unido, Noruega, Italia, Islandia junto con la
mayoría de los países europeos, mientras se especula con que desde el 1 de
enero se sumen otros 50 estados, entre ellos varios de los principales ex
paraísos fiscales. También se negocia en tiempo récord el acuerdo por el cual
la apertura financiera se ampliaría a los Estados Unidos, con el que sólo vale
un tratado bilateral, ya que no adhirió al pacto con la OCDE.
La decisión de abrir los datos de los inversores extranjeros en la Argentina a
los estados con los que el país tiene acuerdos de intercambio de información
financiera tributaria se había tomado a través de la Resolución General 4056,
que reglamentó los alcances de este tipo de aperturas y según la cual todos los
bancos (nacionales y extranjeros, públicos y privados), compañías financieras,
aseguradoras y administradoras de fondos en general tendrán hasta el 30 de
junio para enviar los datos a la AFIP vía informática y de manera obligatoria.
Luego el organismo lo preparará en "celdas" por países, para luego
enviarlos de manera oficial a la OCDE, que desde septiembre los pondrá en
vigencia en una gran base central de los 50 países, para que cualquiera de los
firmantes pueda verificarlos de manera automática. A partir de ese momento, la
AFIP podrá verificar sin consultar a jueces extranjeros o a los organismos
recaudadores (o la repartición pública que corresponda) si un residente
argentino tiene cuentas con dinero por más de 250.000 dólares en el sistema
financiero de alguno de esos 50 países, y tomar esa información como oficial
para luego controlar si ese dinero está declarado en tiempo, cantidad y forma.
Si no lo está, podrá pedir la información de manera oficial, y presentar la
documentación como datos reales y judiciables para acusar al contribuyente de
evasión. Por el monto, de confirmarse la acusación, le correspondería al
contribuyente acusado la aplicación de la Ley Penal Tributaria que impone
prisión efectiva por parte de la Justicia.
Contribuyentes
Sobre la Base Central de la OCDE, a la cual le transferirá la totalidad de la
información sobre los contribuyentes extranjeros que tengan dinero depositado
en las entidades financieras del país (y que se mantendrá actualizado una vez
por mes cada junio), se afirma que el organismo internacional será quien
garantizará la transmisión de los datos a los estados firmantes, garantizando
la confidencialidad y el resguardo de la información. La Argentina está
obligada a entregar esta información, ya que fue uno de los firmantes en
octubre de 2014 del Acuerdo Multilateral entre Autoridades Competentes, por el
cual se obliga a cumplir con el estándar para el Intercambio Automático de
Cuentas Financieras de No Residentes, como país miembro del G-20 y asociado a
la OCDE.
Los datos de los extranjeros que en junio girarán los bancos locales y que en
septiembre la AFIP pondrá a disposición de la OCDE (y luego de los países
firmantes) incluye el nombre y apellido de los extranjeros no residentes con
dinero en la Argentina, su razón social o denominación legal, su dirección,
residencia fiscal y datos de nacimiento, siempre que se trate de una persona
humana. Si es una persona jurídica, se incluye la denominación legal,
dirección, residencia fiscal y la identificación fiscal. Luego se incorporará
el capítulo financiero, con la entidad donde se haya realizado la operación, el
número de cuenta, la identificación bancaria, el saldo de la cuenta y en el
caso de la contratación de un seguro, el dinero depositado en cuentas o el
valor de rescate contratado o liquidado junto con las anualidades. En todos los
casos se deberá declarar el dinero en la moneda en que esté depositado.
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