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El Gobierno, los
fabricantes de motos y los representantes sindicales firmaron ayer un acuerdo
de productividad para el sector, mediante el cual se impulsará una rebaja del
20 al 10% en los aranceles para la importación de partes, con el objetivo de
que sean ensambladas localmente, y se aumentará del 20% al 35% el gravamen
aplicado al ingreso de motos terminadas de menos de 250 cc.
El convenio busca
aumentar la producción con mayor integración de componentes locales, elevar de
2 millones a 10 millones de dólares las exportaciones en cuatro años e
incrementar el empleo en 4000 puestos de trabajo en los próximos tres años,
desde los 5000 actuales.
Hoy el mercado
argentino registra casi 500.000 patentamientos anuales, el tercer lugar en
América del sur. Con este acuerdo, se espera incrementar a 650.000 unidades
este año y llegar a las 800.000 en los próximos tres.
El acuerdo se firmó
en un acto en el Palacio de Hacienda, en el que participaron los ministros de
Producción, Francisco Cabrera, y de Trabajo, Jorge Triaca, y el secretario de
Industria, Martín Etchegoyen. Por el sector privado, la Cámara de Fabricantes
de Motovehículos (CAFAM), la Asociación de Fabricantes Argentinas de
Componentes (AFAC) y la Asociación de Industriales Metalúrgicos (ADIMRA).
A partir de las
modificaciones arancelarias, se intentará elevar del 5 al 20% en los próximos
dos años el nivel de integración de piezas locales. Lo fabricantes de motos
deberán presentar a Producción un plan de integración de partes locales para
los próximos tres años.
Etchegoyen destacó:
"No queremos que haya un incremento en el precio de las motos".
Hoy siete
terminales concentran el 90% del mercado local (incluyendo tres de las diez
multinacionales más importantes). Y el 65% de la producción está en las
provincias de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Chaco.
Las exportaciones
anuales, de u$s 2 millones, están integradas principalmente por el comercio
entre las filiales de Argentina y Japón de Honda y a destinos regionales. Las
importaciones, de u$s 300 millones anuales, son 85% piezas para el ensamblaje
local.
El Estado nacional
se comprometió, en una primera etapa, que cambiará el cuadro arancelario para
pasar de uno estructurado por cilindrada a uno nuevo por modalidad de
importación, al gravar con una alícuota superior la motocicleta terminada (CBU
y SKD) e inferior la desarmada (CKD e IKD) y al aplicar un diferencial mayor en
las motos de menor cilindrada.
En una segunda
etapa, prevista para 2018, se promoverá un proceso sustentable de integración
local de partes y piezas. Incluye articular la asistencia técnica del INTI y de
otros programas de Producción. Aumentar el porcentaje de reintegro a las
exportaciones de motocicletas con mayores niveles de integración local. Y
optimizar el marco regulatorio.
Córdoba, Santa Fe,
Chaco y la ciudad de Buenos Aires se comprometieron a revisar la estructura
tributaria para contribuir a la competitividad del sector.
Las empresas se
comprometieron a ampliar la capacidad productiva; avanzar en un programa de
desarrollo de proveedores bajo estándares internacionales de calidad y
seguridad; impulsar la producción local de nuevas tecnologías de motorización (motos
eléctricas); expandir las exportaciones a los mercados regionales con los que
ya se opera, y explorar nuevas oportunidades negocios.
Junto con la Unión
Obrera Metalúrgica (UOM) y el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte
Automotor (Smata), buscarán desarrollar programas de capacitación, mejorar la
productividad y reducir el ausentismo.
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