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Por Francisco Jueguen - El consenso para elegir al presidente entre
empresarios industriales, el primero en más de una década de listas diferentes,
dejó heridos. La sangría no pasó desapercibida en la asunción ayer de Miguel
Acevedo como presidente de la Unión Industrial Argentina ( UIA ).
Juan Carlos Sacco, ex vicepresidente y ahora afuera de la entidad
fabril, dio un breve discurso y luego se retiró. José Ignacio De Mendiguren,
hombre del Frente Renovador, no se presentó en la ceremonia. Algunos decían que
estaba el interior de gira con Sergio Massa. Otros fueron más explícitos.
"La UIA ya fue para mí", se quejó ayer en su paso por el Hotel Alvear
para escuchar a la gobernadora bonaerense, Héctor Méndez, ex presidente de la
entidad. Los tres, fuera de los 26 nuevos nombres de comité ejecutivo, son los
hombres mirados de reojo por haber debilitado la candidatura de Daniel Funes de
Rioja, quien fuera el primero elegido en la lista de las grandes empresas.
Acevedo, que originalmente apoyaba a Funes de Rioja, fue ayer
entronizado con el apoyo del presidente de Copal. En su discurso de asunción,
flanqueado por Luis Betnaza (Techint), festejó "la conformación de una
lista de unidad". Estaba afónico. "Mis amigos me dijeron que estoy
somatizando la presidencia", bromeó el director de Aceitera General Deheza
(AGD).
Tras el viaje que llevó al presidente Mauricio Macri por varios países
orientales, Acevedo alertó por la posibilidad de reconocer a China como una economía de
mercado, uno de los temores de toda la industria pero principalmente de
Techint, la empresa que conduce Paolo Rocca. "Hoy no es una economía de
mercado. Los precios que tiene China son como los del Indec de Moreno",
ironizó el presidente de la entidad fabril en conferencia de prensa.
Como es habitual, fue consultado sobre el dólar. "El tipo de cambio
es el que es. Para algunos sectores es bajo. Para otros es normal. ¿Cómo se
arregla? Mejorando la competitividad", dijo.
"Hay que volver a tener inflaciones normales para que los sueldos
alcancen y para que los empresarios sepan que si venden pueden reponer sus
productos", esgrimió. Estimó que las paritarias estarán en torno del 17%
al 20% (entre las metas de inflación del Banco Central y los cierres promedio
informados por el Gobierno), pero se mostró a favor de los "ajustes"
que proponen las clausulas gatillo. "Hay que empezar a mirar para
adelante", indicó, en sintonía con la intención oficial de negociar
salarios mirando a futuro.
También hubo referencias a la situación del principal socio comercial de
la Argentina. "Brasil me preocupa porque hay mucha de nuestra economía que
va a ese país", dijo el director de AGD. Pero también le dedicó una parte
de su relato a la corrupción en la economía más grande del Mercosur. "Es
algo que impacta porque hay corrupción masiva", dijo Acevedo, que resaltó
que en la Argentina "todos pensamos que hay poca transparencia pero no
como en Brasil". El ejecutivo afirmó además que está a favor de cualquier
medida en el Congreso argentino que limite los casos de corrupción y fomente la
transparencia.
Sobre las elecciones de octubre, Acevedo advirtió que la importante será
más bien política."No va a cambiar la relaciones de fuerza pero tendrán
impacto", advirtió.
"¿Conoce el plan del Gobierno para la industria?", preguntó LA
NACION. "No sé si el Gobierno trabaja con un plan. Pero toma medidas y las
discute", cerró.
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