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Por Javier Blanco - Por primera vez desde que se quitó el cepo cambiario
los bancos están resignando depósitos en dólares: los ahorristas retiraron de
sus cuentas una cifra cercana a los US$ 1500 millones sólo en los últimos 40
días.
El fenómeno nada tiene que ver con un súbito brote de desconfianza, sino
que está vinculado con la búsqueda de una mayor rentabilidad.
Según reportan desde los propios bancos, la caída responde a un traspaso
hacia colocaciones en letras del tesoro (Letes) o fondos comunes de inversión
(FCI) que invierten en esta clase de títulos en dólares u otros similares y
ofrecen al ahorrista una renta hasta 8 veces superior a la que ofrece un
depósito bancario. Y está avalada por ellos (algunos han comenzado compañas
publicitarias al respecto, como en el caso del Santander Río), dado que
acumularon una liquidez ociosa cercana a los US$ 10.000 millones en los últimos
meses y conviven con los reclamos de mayor renta de parte de sus depositantes
que buscan "tercerizar".
Según estadísticas del BCRA, el sistema paga tasas promedio del 0,2 al
0,5% anual por un plazo fijo minorista en dólares (inferior a US$ 100.000).
Pero el Tesoro paga tasas del 2,8 al 3,4% por las Letes que ofrece al mercado
cada 15 días y algunos FCI en dólares lo elevan a entre 4 y 5% anual; aunque
conviene asesorarse bien sobre los costos asociados (comisiones de las cuentas
comitentes o cargos de custodia de los instrumentos) para poder comparar
retornos netos.
La diferencia es importante y es la que hizo que el stock de depósitos
privados en dólares, que habían tocado un piso de US$ 6550 millones en plena
vigencia del cepo y a recuperarse de manera vigorosa e ininterrumpida al punto
de llegar a US$ 24.788 millones 15 meses después (a mediados de abril),
retrocediera 6% desde entonces, para ubicarse en US$ 23.300 millones en la
actualidad.
Parte de la fuga estuvo estimulada por el cambio en el sistema de
adjudicación que, este mes, introdujo el Gobierno en las subasta de Letes, al
darles prioridad a las órdenes minoristas (por hasta US$ 50.000 nominales).
Esa modificación logró que un mayor número de pequeños y medianos
inversores resultaran adjudicatarios, dado que antes la asignación de estos
títulos se hacía a prorrateo pleno y los fondos inflaban sus pedidos para
asegurarse las adjudicaciones. No en vano, por caso, los depósitos en dólares cayeron
en casi US$ 350 millones el viernes 12, fecha de liquidación de la penúltima
colocación de Letes.
El billete, más
demandado
El dólar comercial o mayorista alcanzó ayer un nuevo máximo nominal tras
subir 12 centavos ( 0,75%) al cerrar a un promedio de $ 16,15, valor sin
precedente. El alza se disparó en la última media hora de operaciones por el
ingreso de órdenes de compra privadas genuinas (no hubo intervención oficial)
que responderían al cierre del mes. El rebote se trasladó al precio al público,
que cerró a $ 16,37, sólo 4 centavos debajo del máximo de $ 16,41 de hace una
semana, tras reactivarse la crisis en Brasil.
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