El dólar prolongó su tendencia alcista y se situó en máximos de los dos últimos meses frente al euro y de los últimos cinco meses frente al yen después de que los últimos datos y las manifestaciones de distintos miembros de la Reserva Federal lleven a los inversores a pensar que los tipos de interés continuarán subiendo en EEUU. Además, el euro se vio presionado por el hecho de que la Comisión Europea redujera sus previsiones de crecimiento por segunda vez en seis meses, ante el incremento del desempleo que se ha registrado en las principales economías del Viejo Continente y la incertidumbre que genera la subida de los precios del petróleo. Estos factores influyen negativamente en el gasto de los consumidores europeos.
El billete verde avanzó algo más de medio punto porcentual para situarse en el entorno de 1,2835 unidades por euro, lo que no se veía desde comienzos del mes de febrero. El mercado sigue apostando por que el precio oficial del dinero seguirá subiendo e incluso a un ritmo superior al previsto después de que se constatara un incremento de la presión inflacionista. El último dato que confirmó esta tendencia fue el que se publicó el viernes correspondiente a la actividad no manufacturera recogido en el índice ISM.
Además, el presidente de la Reserva Federal de Saint Louis, William Poole, reforzó la idea de que la FED seguirá subiendo los tipos de interés después de que se encargara de hacer lo mismo Michael Moskow, presidente de la Reserva Federal de Chicago la pasada semana, cuando se publicó un decepcionante dato de creación de empleo durante el mes de marzo. Entonces Moskow señaló que el escenario no variaba con este indicador ya que el riesgo de subida de precios permanecía latente, lo que hizo que el dólar se recuperara de las notables pérdidas con las que recogió el hecho de que se crearan menos puestos de trabajo de lo esperado.
Mientras, el euro no mostró reacción puesto que no se espera que el Banco Central Europeo (BCE) modifique los tipos de interés en la zona euro en la reunión que tendrá lugar el próximo jueves. Pese al incremento de las tensiones inflacionistas, el escenario en el Viejo Continente no es el más indicado para elevar el precio oficial del dinero, con lo que los bonos han vuelto a situarse en rentabilidades próximas al 3,60%.
Por su parte, el yen se situaba en mínimos de los últimos cinco meses y medio frente al dólar, por encima de 108 unidades por cada billete verde, después de que la subida de los precios del petróleo haya influido notablemente sobre las perspectivas de la economía japonesa. El país del sol naciente es uno de los principales consumidores de crudo y además importa casi todo el que utiliza.