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La mitad de las actividades económicas no son competitivas y
presentan un carácter moderado o alto de concentración.
Los sectores con mayor grado de centralización son
los lácteos, alimentos y bebidas alcohólicas, algunos de los rubros
en que el proceso de desaceleración de la inflación es más
lento.
De acuerdo a un informe realizado por el Ministerio de Hacienda
porteño, que utilizó datos de facturación de Ingresos Brutos en
la Ciudad de Buenos Aires, la industria manufacturera es la que muestra un
mayor grado de concentración en promedio.
El reporte utiliza tres tipos de mediciones distintos
y concluyó que hasta el 52% de las actividades de este sector presenta esta
conglomeración.
Una forma de medirlo es observando qué cantidad de
empresas acumulan el 75% de la tributación de Ingresos Brutos.
Bajo este método los investigadores del Ministerio de Hacienda
determinaron que para el caso de la elaboración de cervezas esa
cifra se alcanza con una sola compañía, mientras que sólo dos firmas llegan a
ese porcentaje en la elaboración de leches y productos lácteos, bebidas no
alcohólicas y aguas minerales, productos de la refinación del petróleo y
elaboración de cal, cemento y yeso.
Si se considera cuál es la porción de la tributación
total para las primeras tres empresas de cada sector, otro de los
métodos para medir la concentración, para los casos de leches y lácteos la
cifra alcanza el 89%, y en la fabricación de cervezas es del 99 por ciento.
Bajo un tercer método, llamado Índice
Herfindahl-Hirschman (HHI) que se calcula a través de la sumatoria de
las cuotas de mercado y que se suele utilizar en otras partes
del mundo para hacer este tipo de mediciones, la cartera de Hacienda porteña
llegó a la conclusión de que el 28% de las actividades tienen un nivel
“alto” de concentración, pero aumenta al 40% si se
considera la concentración “moderada”.
“Si bien no tenemos los datos actualizados del
último año para confirmarlo, la hipótesis es que la concentración tiende a
crecer”, explicó a Bae Económico, Ignacio Mognoni, uno de los economistas que
realizó la investigación. “Diríamos que dentro de todo es un nivel normal de
concentración económica, principal y obviamente en los servicios
públicos”, opinó.
El alto grado de concentración en
un sector como lácteos explica por qué el proceso de
desaceleración de la inflación que busca el Gobierno se
muestra mucho más inflexible en esas actividades.
Según el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de abril, los
lácteos duplicaron el ritmo de suba de precios que el índice general (5% contra
2,6%).
Aunque representa una porción menor de la tributación total de
Ingresos Brutos, el rubro Transporte, Comunicaciones y
Almacenamiento “presentó los mayores niveles de concentración, siendo que 48%
de las actividades se revelan como concentradas según el HHI. Ese porcentaje
ronda el 60% cuando se utiliza alguno de los otros índices”, explica el
informe.
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