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Por
Elizabeth Peger - Tras casi dos meses de discusiones, la negociación salarial
metalúrgica, una de las principales referencias del sector industrial, cerró
ayer con un incremento salarial que totaliza el 25%. El entendimiento alcanzado
durante un extenso encuentro mantenido ayer entre representantes sindicales y
empresarios contempla un incremento porcentual de 23% que se abonará en dos
tramos, un 12% retroactivo a abril y el 11% restante desde septiembre, a lo que
se agregará una suma no remunerativa de $ 4.000 que se pagará también en forma
escalonada: $ 2000 en octubre y otros $ 2000 con los sueldos de febrero. Ese
esquema, según los cálculos de los voceros de la negociación, supone un aumento
total de 25%.
Además,
como ocurrió con el resto de las paritarias firmadas hasta ahora, el convenio
incorporó una cláusula gatillo de actualización automática del aumento si
resulta superado por el IPC que releva el Indec.
Con el
aumento acordado, el actual piso salarial de la actividad, denominado Ingreso
Mínimo Global de Referencia (IMGR), de $ 10.852 se elevará desde abril a $
12.155 y trepará a $ 13.349 en octubre.
El
acuerdo terminó de sellarse anoche en el Ministerio de Trabajo y dejó sin
efecto la amenaza del sindicato de la UOM, que lidera Antonio Caló, de poner en
marcha desde hoy paros rotativos por turnos de producción frente a la demora en
la discusión por el aumento. El convenio, que beneficia a unos 200.000
trabajadores metalúrgicos, fue suscripto por las autoridades de la UOM y los
representantes de las seis cámaras empresarias (Adimra, Afac, Afarte, Camima,
Fedehogar y Caiama).
En las
próximas semanas el sindicato que encabeza Caló buscará replicar el mismo
porcentaje de recomposición en la discusión del convenio con la industria
siderúrgica, sector representado por la Cámara del Acero, que agrupa a
compañías líderes como Siderar y Siderca y Acindar, entre otros. En 2016, las
siderúrgicas cerraron con la UOM una suba de 35%, dos puntos por encima del
acuerdo con las cámaras metalúrgicas, que fijo un incremento de 33%.
La definición
de la paritaria metalúrgica constituye una referencia clave para el resto de
las negociaciones en marcha en el sector industrial, como los casos de
alimentación y textiles (que reclaman mejoras de entre 30% y 25%
respectivamente), y las discusiones de otras actividades como el transporte de
cargas, en la que el sindicato de Camioneros ya anticipó un reclamo de más de
30%. En todos los casos se trata de incrementos que superan la pauta oficial
del 20%, rubricada en las paritarias de Comercio, Uocra y estatales nacionales.
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