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La
recaudación fiscal creció en mayo un 21% interanual a $206.055 millones, indicó
ayer el titular de la AFIP, Alberto Abad. En los primeros cinco meses del año,
la cifra alcanzó los $989.934 millones, lo que representó un alza del 30,9%
interanual, aunque se vio favorecida por el impulso que generó el blanqueo de
capitales durante los primeros meses.
Gabriel Caamaño, economista de la Consultora Ledesma, destacó que el dato de
recaudación "es un promedio que muestra realidades muy diversas".
"Por un lado, se vieron buenas noticias por el lado de la actividad, en
los indicadores de consumo, de transacciones formales y de la seguridad social.
Pero también se vieron complicaciones por el lado del déficit".
Los ingresos netos del IVA netos aumentaron un 30,5% a $59.735 millones,
impulsados por la recaudación del IVA impositivo, que registró un incremento
del 35,3%, mientras que el aduanero avanzó un 28,4% a $19.312. Además, la
recaudación del impuesto al cheque (que grava las transacciones con tarjeta de
crédito y débito) crecieron un 30,5% a $13.338 millones, también alcanzando el
mayor valor de la serie, al superar el registro de enero pasado (de $13.059
millones).
En tanto, los recursos presupuestarios, que comprenden los conceptos que son
derivados exclusivamente a Organismos del Estado alcanzaron los $54.635
millones, aumentando un 27,8% interanual. Los recursos generados por aportes
personales subieron un 27,5% a $21.500 millones, mientras los de contribuciones
patronales registraron un alza del 28,1%. A su vez, se recaudó un 58,4% más
proveniente de otros ingresos de la Seguridad Social ($2.871 millones),
mientras que a través del Sistema Integrado Previsional Argentino se obtuvieron
$1.319 millones ( 128,3% interanual).
Por otra parte, la recaudación del Impuesto a las Ganancias aumentó apenas un
18% a $52.277 millones, pero alcanzando el mayor valor de la serie, al superar
la marca alcanzada en junio de 2016 ($48.970 millones). Y por el lado de los
Bienes Personales se registró una caída del 90,2% a $563,7 millones. En ese
sentido, Caamaño destacó que la baja "no se debió sólo a los cambios
tributarios sobre estos impuestos, sino también por los cambios en los
cronogramas".
En cuanto a los ingresos derivados del comercio internacional, los derechos de
importación generaron un ingreso de $5.360 millones ( 14,6%), mientras que los
derechos de exportación, $6.790 millones (-14% interanual). El economista
explicó en este caso que las ventas al exterior "tuvieron un mal desempeño
en términos reales, pero hay que tener en cuenta que a principios del año
pasado hubo una fuerte influencia de la eliminación y reducción de las
alícuotas provenientes del sector agropecuario y por la soja que se había
retenido en 2015". "Debería haber una recuperación en el segundo semestre,
pero depende de si los volúmenes empiezan a compensar", agregó. Para las
compras al exterior, consideró que "el resultado corresponde a la
depreciación del dólar contra el peso, lo que refleja un bajo dinamismo en
términos reales".
Caamaño alertó, además, que "el desempeño de los tributos que están
destinados a la administración nacional y a la seguridad social presentó una
variación baja en relación a cómo está creciendo el gasto". "El
Gobierno tendrá que ver cómo compensar la brecha entre el crecimiento de los
recursos y el del gasto primario", agregó. Y estimó que si bien "en
los próximos meses no debería haber grandes cambios nominales, sí lo habrá en
términos reales por la menor inflación".
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