|
Por Francisco Jueguen - Bernhard Graf von Waldersee
citó a un ministro alemán: "Uno puede guiar los caballos al río, pero si
beben o no es cuestión de ellos".
El embajador de Alemania, que la semana que viene
guiará a la canciller Angela Merkel en su visita al país, cerró su metáfora
sobre el Estado y los privados: "Nuestros empresarios miran con atención
cómo se comportan los de la Argentina. Quieren saber si esto durará". Sus
dichos, refrendados por otros diplomáticos europeos, cristalizaron las dudas
sobre la continuidad del modelo tras las elecciones.
La escena y sus palabras sobrevolaron ayer el Foro
Argentina-Unión Europea, que se realizó a sala repleta en el lujoso hotel
Alvear. Las principales potencias de la Unión Europea (Alemania, Francia,
Italia y España) plantearon ayer los temores que los inversores repiten en voz
baja: el resultado de las elecciones de medio término, en octubre, será un
plebiscito de la gestión, pero no sólo eso: también podría condicionar
-estimaron- los desembolsos extranjeros en el país si existieran posibilidades
de que el populismo vuelva a instalarse en la Argentina. Sin embargo,
representantes de esos países saludaron los cambios estructurales que impulsa
el Gobierno e indicaron que la reapertura argentina al mundo se palpa en el
interés que despiertan las oportunidades de negocios entre sus empresarios.
"El comportamiento del sector privado local
tiene una importancia mucho mayor allá [en Alemania]. Es necesario mostrar que
son los propios argentinos los que van a participar en este contexto",
afirmó Graf von Waldersee luego de la pregunta que encendió el debate y que
hacía eje en las elecciones legislativas argentinas, "la tentación del
populismo" y "cómo erradicarlo".
"La Argentina es una posibilidad. Se abrió un
mundo entero de relaciones y esto tiene que tener continuidad en el diálogo
político", afirmó Teresa Castaldo, embajadora de Italia en el país, que
recordó "el problema de no poder sacar divisas del país". La
diplomática estimó que hoy "hay una confianza latente" y habló de
"seguridad" y "previsibilidad".
"El país sufrió mucho el aislamiento. Era un
camino sin salida. Un abismo", afirmó Castaldo, que festejó el
"fortalecimiento institucional" impulsado oficialmente. "Ahora
hay que acercar las instituciones y evitar el terreno fácil para el
populismo", agregó. Sus palabras llegaron luego de que el embajador
francés, Pierre Henri Guignard, afirmó que "la tentación del populismo no
es sólo de la Argentina". Según el diplomático, hay que "estar
atentos a quienes lo apoyan", ya que muchos son los "rechazados por la
globalización".
La respuesta oficial llegó por parte de Juan
Procaccini, presidente de la Agencia de Inversiones. "Lo que pasó en los
últimos años no se puede negar. Pero creo que, más allá del Gobierno, son los
propios ciudadanos los que se dieron cuenta (...) de que había un relato
parecido a lo que hoy es Venezuela. Es necesario un cambio cultural. Va a
llevar tiempo, pero lo mejor que podemos dejar son instituciones fuertes. Y por
otro lado, el hecho de que hayamos sacado muchas leyes en minoría muestra de
que mucha de la oposición está alineada al cambio", aseguró.
Unos minutos antes, ante la pregunta sobre el
proceso electoral que hizo el moderador José Del Rio, adscripto a la Secretaría
General de Redacción de la nacion, había sido Pablo Clusellas, secretario legal
y técnico, el que minimizó su impacto. "Las elecciones tienen la
importancia de una competencia. El Gobierno las desea ganar y tiene
confianza." El abogado afirmó que "el poder ya no está sólo en el
Congreso". Más allá de los resultados, pidió ser "persistentes"
en el camino -un eslogan que también había usado María Eugenia Vidal días
atrás- y seguir generando "confianza".
Todos, no obstante, festejaron el actual rumbo.
"Quedó sellado el reencuentro", afirmó Juan Miguel Márquez, director
de la agencia de inversiones española, sobre la visita de Mauricio Macri en
febrero. "Hay un interés espectacular", agregó. "No hay nuevas
inversiones, pero sí empresas invirtiendo", dijo Guignard. "La Argentina
es una oportunidad", señaló Castaldo. "Hay mucho respeto por la
reforma estructural" del Gobierno, indicó Graf von Waldersee sobre el
proceso que, según su temor, podría quedar rengo.
|