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Por Francisco
Galizia - A punto de entrar en el segundo semestre, período en el que habrá
elecciones para elegir legisladores nacionales, los inversores ya alistan sus
carteras para preservar sus ahorros. En el mercado los analistas recomiendan,
para los que aún no lo hicieron, reducir riesgos y pasarse a activos con menor
volatilidad como los de renta fija o a divisas.
Se espera que en
los próximos meses el Banco Central, paulatinamente reduzca la tasa de las
Lebac, por lo que una de las decisiones recomendadas en la city va en esa
línea. Pasarse de pesos a dólares de manera gradual.
“La recomendación
es poder reducir los riesgos, por un lado los externos como la suba de la tasa
y la crisis política en Brasil y por otro lado las elecciones locales, para eso
podemos diversificar la cartera entre un 70% de activos conservadores y un 30%
en activos de riesgo moderado”, indicó Ramiro Marra, CSO-Chief Strategy Officer
de Bull Market Brokers y agregó: “Por el lado del conservador 40% Lebacs y 30%
en A2E2 con pagos semestrales y luego por riesgo moderado 20% DICA con pagos
semestrales y 10% acciones del Grupo Clarín , empresa con poco sensibilidad a
eventos del exterior. La cartera tendría un 50% en pesos y un 50% en dólares”.
Por su parte,
Gustavo Ber, de Estudio Ber sostiene que para un ahorrista minorista, por su
poca capacidad de ahorro debe ir priorizando la tenencia de dólares y
desprenderse de los pesos. “Actualmente una proporción sugerida para dicho
perfil sería 30% en pesos y 70% en dólares, con tendencia hacia los próximos
meses a continuar incrementando la exposición hacia tenencias en dólares, dado
que no sólo el BCRA comenzaría a reducir las elevadas tasas de intereses - en
vista a proyecciones de una menor inflación - sino que además por la
estacionalidad habrá menores liquidaciones agrícolas y además se irán
acentuando las coberturas cambiarias ante las elecciones legislativas”, afirmó
Ber en diálogo con Cronista.com.
El reciente
recrudecimiento del escándalo de corrupción en Brasil que envolvió al
presidente, Michele Temer, agregó presión sobre el mercado cambiario argentino
y luego de ese episodio el dólar avanzó por arriba de los $ 16 y se instaló
como un nuevo piso. Sin embargo, en las mesas mayoristas esperan que la divisa
estadounidense siga avanzando y algunos sectores de la economía remarcan que la
divisa aún está retrasada. Según la última encuesta de Expectativas
Macroeconómicas de El Cronista Comercial los analistas esperan que el dólar a
fin de año este entorno a los $ 18.
“De fondo existen
crecientes preocupaciones respecto al atraso cambiario acumulado y sus efectos
en la economía, toda vez que el exceso de divisas de los últimos tiempos
provino del financiamiento externo de importantes déficits fiscales”, sostiene
Ber.
“A mitad de abril
advertimos a nuestros clientes que estábamos esperando una devaluación táctica.
El peso se convirtió en una de las moneadas más sobrevaluadas de mercados
emergentes: se profundizó el déficit gemelos – déficit fiscal y déficit
comercial -, un BCRA con clara intención de acumular reservas, sumado al
movimiento internacional del precio de la soja cercano a los mínimos de los
últimos 10 años y en función a la estructura económica de la Argentina, se
entiende que la exigencia fiscal es mayor”, subrayó Joaquin Bagües, Senior
Research Analyst de Balanz Capital.
“El equipo de
Balanz Capital cree que es importante estar atentos a los movimientos de la
REPO de 1 día, la tasa de CALL y la volatilidad de 10 días del ARS para medir
la dirección de los movimientos a corto plazo en el peso. Nuestro punto de
vista es que el peso seguirá avanzando hacia 16.50-16.70 a fines de junio o
principios de julio, ya que el gobierno federal y las provincias deben vender
dólares para pagar bonos, pensiones y salarios a mediados de año, y quieren
intercambiar los billetes verdes con el fin de licuar la deuda en pesos”,
detalló Bagües.
Para Sabrina
Corujo, Research Manager de Portfolio Personal, una cartera ideal para un
inversor conservador en este momento debe estar formada por un 20% de Lebac, un
40% de Letes, un 10% de acciones (si el inversor es muy conservador dividimos
esta participación entre los dos primeros instrumentos) y el 30% restante por
instrumentos de renta fija en dólares.
Los mejores
instrumentos
Para los que aun
prefieren pesos y quieren seguir sacando provecho de las tasas atractivas que
ofrecen algunos instrumentos, existen algunas alternativas para seguir teniendo
presentes. “La preferencia sigue dirigida especialmente hacia las Lebacs más
cortas - con rendimientos del orden del 25% anual - emitidas por el BCRA
aprovechando que dicha curva sigue invertida, combinado con títulos cortos
ajustables por Baldar como el Bonar 2018 que rinde alrededor del 23% anual”,
explicó Ber.
“De todo el
universo de bonos en pesos uno de nuestros favoritos es el DICP 2033 que tiene
un interesante cupón de 5.83%, una duration de 8.62 años y un spread sobre
inflación de 4.10%. Este bono es uno de los mejores vehículos para posicionarse
ante una eventual desinflación y compresión de spreads siempre y cuando
entremos en estos niveles de prima”, dijo Bagües.
En tanto Marra
sostiene: “Hoy tenemos al ahorro siguiéndole el ritmo a las LEBACs , pero hay
que ver más allá del día a día y empezar a planificar carteras más sofisticadas
que le den un valor agregado adicional con rendimientos superiores a un
ahorrista. Las Lebacs fueron puerta de entrada para muchos ahorristas al
mercado de capitales, ahora tienen que empezar a diversificar con inversiones
que les den nuevas alternativas”.
Desde Portfolio
Personal creen que “las mejores opciones entendemos se encuentran en las Letes
para posiciones conservadores y de corto plazo, con un rendimiento varios
puntos arriba de una colocación bancaria tradicional, y prácticamente sin
comparables cortos dentro de la curva en dólares”. Además, también creen
atractivo sumar exposición a riesgo soberano y provincial dentro de la parte
media de la curva. “Puntualmente priorizamos títulos sub-soberanos con,
duration de entre de 4-6 años en promedio, y rendimientos en dólares de entre
5.5% y 7%. Neuquén 2025 puede ser una opción. Mientras que más corto, dentro de
los soberanos, una alternativa puede ser el A2E2”.
Por otra parte,
para los que ya prefieren despegarse de los pesos y pasarse a activos
dolarizados aparece como alternativa las letes o bonos nacionales. “Un inversor
minorista y conservador debería privilegiar las Letes - con rendimientos
promedio del 3% anual - combinado con títulos públicos del tramo medio - en
busca de mejorar el retorno del portafolio - como el Bonar 2022, Bonar 2024 y
Bonar 2025, que ofrecen rendimientos promedio del 4,50% anual con una limitada
duration y satisfactoria liquidez”, aclaró Ber.
En cambio desde
Balanz Capital indican que “observando la curva de hard dólar de soberanos como
sub-soberanos, la recomendación que tenemos para los inversores es una
estrategia dinámica más que un bono en particular”. En este sentido agregaron
que “siguiendo con dinámica de la macroeconomía argentina, el Fondo de
Inversión Balanz Renta Fija en Dólares hace manejo activo de las inversiones
posicionándose en bonos soberanos, provinciales y corporativos por lo cual
existe flexibilidad a la hora de la gestión de riesgo. A fin de abril la
duration del fondo era de casi 3 años y hoy esta misma métrica se encuentra por
debajo de 2. Desde que empezó a cotizar el 16 de marzo subió 2.53% en USD netos
de toda comisión y gastos y cuenta con casi USD 35 millones de Patrimonio
Neto”.
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