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Por Federico Mc Dougall
- Según las estimaciones del Ministerio de Hacienda y Finanzas, las primeras
lluvias de inversiones no
tendrán lugar sino hasta 2019.
Sin embargo, hay quienes no comparten esta visión. Sobre todo teniendo
en cuenta que en el ranking del
Banco Mundial que mide la tasa
de impuestos totales que las empresas pagan como porcentaje de sus
ganancias, Argentina está
en el segundo puesto, con
un nivel de casi un 140% sobre los
beneficios, de acuerdo con Iván Carrino.
En otras palabras, cualquier compañía que busque operar en el país debe enfrentar el pago de una tasa
del 35% a las Ganancias. El gravamen es de los más elevados del mundo, por encima de
países como Brasil, Australia y México, y lejos de los más competitivos como
Estonia, Singapur o Irlanda.
Por lo tanto, una firma no
cuenta con incentivos fiscales para invertir en el país.
Además del Impuesto a las Ganancias,
cualquier compañía debe considerar, como mínimo, otros 8 tributos distintos, entre los que se
encuentran:
- Ganancia Mínima Presunta
- Bienes Personales
- Impuestos Internos
- Impuesto al cheque
- Ingresos Brutos
- Impuesto de Sellos
- Tasas Municipales
Con semejante presión tributaria, es difícil que el país
genere el shock de
inversiones que promete. Después de todo, los inversores del mundo
tienen cerca de 200 naciones diferentes para llevar su dinero y
emprendimientos.
Para que no se trasladen a otro país, Carrino señaló a Inversor Global
que lo ideal sería reducir la carga tributaria y aumentar el
coraje político, porque para bajar los impuestos sin agrandar el déficit se necesita reducir mucho más
el gasto público.
La preocupación de las empresas por la fuerte presión tributaria, que ya está en una tasa efectiva de las más altas del mundo, tiene su caja de
resonancia en la División Impuestos de IDEA (Instituto de Desarrollo
Empresarial de la Argentina).
Los empresarios destacan la necesidad de una reforma tributaria de fondo, un antiguo reclamo del sector,
pero también advierten sobre los riesgos en las actuales circunstancias
políticas y sociales del país. El tema cobra relevancia ahora, cuando se sabe
que el Gobierno trabaja en
un proyecto para
encarar el problema.
En el sector empresarial, algunos de los temas que se están discutiendo son: el sistema tributario, la Ley de Coparticipación Federal y la forma de liquidar Ingresos Brutos y tasas Municipales, porque son
disposiciones que rigen desde hace muchos años y que a pesar de las sucesivas
enmiendas y actualizaciones no responden a las necesidades actuales.
Las empresas plantean que hay un problema político con origen en la
situación social. Hoy el déficit
fiscal primario, tanto a nivel nacional como provincial, es enorme.
Varias de las 24 provincias y
la mayoría de los 2.200 municipios tienen dificultades para pagar los sueldos por falta de
recursos, y la única forma que encuentran para obtenerlos es
crear nuevos impuestos,
contribuciones o tasas, lo que termina aumentando la carga tributaria.
Un punto de comparación interesante es que, en Estados Unidos, por
ejemplo, se puede encarar una rebaja del 35% al 15% del impuesto a las
Ganancias, generando una merma en la recaudación de u$s2 billones en los
próximos 10 años, porque va a compensar esa pérdida de ingresos con nuevos
empleos en el sector privado.
Pero en la Argentina, la creación de puestos de trabajo es aún lenta porque las inversiones se
demoran, principalmente, por la falta
de confianza de los potenciales inversores locales y extranjeros
originada en la inseguridad jurídica.
Ahora las expectativas están
puestas en los pasos de Andrés Edelstein,
ex Socio de PwC Argentina, recientemente designado subsecretario de Ingresos
Públicos, bajo cuya responsabilidad está el tema de la reforma fiscal.
Este profesional, al venir del sector privado conoce muy bien la problemática argentina y, además,
tiene una amplia experiencia en
los sistemas tributarios de
todo el mundo.
Reforma tributaria
Los principales puntos que
están en agenda para
la reforma tributaria, de
los que diera cuenta iProfesional,
son los siguientes:
1.- Ingresos Brutos
Es el
gravamen más distorsivo,
porque se aplica directamente sobre la facturación de las empresas. El problema principal es que lo aplican las provincias, con lo
que cualquier disminución impacta directamente sobre sus ingresos.
La propuesta oficial es que este gravamen sea reemplazado por otros sobre el patrimonio, por ejemplo el
inmobiliario o patentes.
La resistencia de los gobernadores a discutir este tema, que es central, para
las empresas es muy fuerte. Una alternativa bajo análisis es que se disponga
una sustitución gradual del
tributo.
2.- Impuesto al cheque
Figura
tercero en el ranking de la recaudación, pero es sumamente
distorsivo y no favorece el blanqueo de la economía.
Este año vence la prórroga respecto a su aplicación, por lo que el
Congreso debería renovarlo.
Ya se dispuso que las pymes puedan tomar a cuenta de Ganancias el
100% de este gravamen. Una opción bajo análisis esto se extienda a todas las empresas, aunque también de manera gradual.
Más del 70% de este impuesto queda para las arcas nacionales y sólo se
coparticipa en una porción menor.
3. Impuesto a las Ganancias
Se
discutirá el ajuste
automático para la cuarta
categoría, es decir empleados en relación de dependencia.
De esta forma se buscaría evitar que más asalariados queden alcanzados por el tributo como
sucedió hasta el año pasado.
Una de las cuestiones centrales pasará por el 35% de alícuota que deben pagar las empresas, teniendo en cuenta que en muchos casos se está
reduciendo esta presión, como Inglaterra y Estados Unidos.
4.- IVA
Una
opción que se pondrá sobre la mesa es la posibilidad de establecer un IVA provincial.
Además, ya está vigente aunque casi no se utiliza la devolución de 15% para las compras que realizan jubilados y beneficiarios de planes sociales.
La voz de los expertos
En tanto, el Consejo Profesional de Ciencias Económicas porteño (Cpcecaba)
preparó un exhaustivo "paper" en donde los expertos del organismo adelantan los cambios que debería contemplar
una reforma impositiva integral.
Al respecto, el presidente del Cpcecaba, Humberto Bertazza, advirtió que
"en los últimos años la presión impositiva creció
de manera ininterrumpida, convirtiendo a la Argentina en uno de los países de
la región con mayor carga
tributaria".
"Conscientes de la problemática que genera una superpoblación de gravámenes, y partiendo de la base de
que los cambios aislados no son la solución, desde el Consejo se desarrolló
una propuesta de cambio
integral en el sistema tributario", agregó Bertazza.
A continuación se
resumen los puntos sobresalientes de la propuesta del Consejo porteño que constituyen un todo consistente
y no pueden ser tomados casa uno aisladamente:
- Impuesto al Cheque
Eliminar totalmente el impuesto
de manera gradual en 5 años.
El primer paso se lo haría aumentando gradualmente el porcentaje que
puede computarse como pago a cuenta de otros impuestos nacionales como el IVA, ya que actualmente sólo se
permite en los impuestos a las Ganancias y Ganancia Mínima Presunta.
Para evitar desfinanciar al Estado, se considera oportuno que los
porcentajes adicionales de pago a
cuenta propuestos puedan ser computados exclusivamente contra incrementos nominales en los impuestos determinados con
respecto al año anterior.
Para las Pyme,
contempla aplicar un régimen
especial por el que puedan computar el 100% del tributo abonado en IVA o Ganancias.
Además, contempla incrementar la coparticipación de los
fondos que hoy recauda el gravamen.
En la actualidad sólo un 30% de la recaudación integra la masa coparticipable,
y las provincias reciben, previo a las detracciones de los regímenes
previsionales, un 15%. Por el IVA, por ejemplo, las jurisdicciones provinciales
perciben un 45%.
- Impuesto a la Renta
Sociedades de Capital: aplicar el criterio de integración parcial y crédito parcial al accionista, por el
cual se permite como pago a cuenta del
accionista una parte del impuesto abonado por las sociedades.
Suponiendo una tasa para sociedades del 25% y del 35% para los
beneficiarios del exterior y los accionistas o sucesiones indivisas y un
cómputo del crédito impositivo del 21,66%, el total a pagar por las rentas originadas por una sociedad serían del 35%
(alícuota máxima vigente), con una carga
impositiva distribuida entre la misma sociedad y sus accionistas.
Esta medida terminaría incentivando
la reinversión de las rentas.
Derogar el “impuesto de
igualación”.
Quebrantos: permitir dos opciones:
- Mantener de manera
opcional el régimen actual, que permite el cómputo de quebrantos
por 5 años.
- Aplicar un sistema que no
tenga límite de tiempo pero con topes de utilización de los
quebrantos respecto de la utilidad gravada (30% ó 50 %).
Amortizaciones de bienes de uso: incorporar al texto legal el elemento
de obsolescencia tecnológica a
los fines de estimar la vida útil de los bienes.
Posibilitar el recálculo de
la vida útil de aquellos bienes en virtud a los cambios
tecnológicos o retardos en la afectación a la actividad productiva a la cual
sirven.
Permitir la actualización de
los importes de las amortizaciones mediante
un mecanismo de ajuste.
Admitir un mecanismo de amortización
acelerada para las Pyme.
Ajuste por inflación: reinstalar el
mecanismo de ajuste por inflación para impedir que se abone Ganancias sobre rentas ficticias.
Admitir el cómputo del interés del capital propio.
Pyme: mantener el régimen
simplificado en el corto plazo, con un mayor control sobre la
emisión de comprobantes y disponiendo la obligación de registración de
operaciones.
- Impuesto a la Transferencia Gratuita de
Bienes
Derogar el impuesto.
- Impuestos Internos
Revisar íntegramente los bienes
alcanzados por la imposición
selectiva sobre el consumo.
Incorporar aquellos bienes cuyo
consumo genere impacto ambiental.
- Impuesto al Valor Agregado
Unificar y reducir las alícuotas.
Reemplazar con subsidios
explícitos a determinados consumos.
- Coparticipación
Cumplir con el mandato constitucional de establecer una reforma en el sistema
de coparticipación (cuyo vencimiento operó en 1996).
Establecer que todos los recursos
impositivos, a excepción de los impuestos al comercio exterior y los
aportes personales y contribuciones patronales, formen parte de la masa
coparticipable.
Lograr una mayor
institucionalización de la distribución automática.
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