PIDEN MEDIDAS PARA EVITAR QUE LA ESCALADA DERIVE EN UNA NUEVA CRISIS PETROLERA La OPEP anunció la posibilidad de un nuevo incremento en la producción y logró un leve retroceso en el precio del combustible, que cerró a u$s 57 en el mercado de Nueva York El precio del crudo volvió ayer a batir récords en el mercado de Nueva York y superó los 58 dólares el barril durante la jornada, aunque la cotización del Petróleo Intermedio del Oeste de Texas (WTI) cerró en u$s 57,01 ante la posibilidad de un nuevo incremento en la producción.
La escalada alcista que comenzó a principios del 2005 y que ha mantenido al barril de crudo por encima de los u$s 50 desde el 22 de febrero, parece no detenerse. El barril de petróleo WTI tocó durante la jornada de ayer un precio récord de u$s 58,28, el más alto valor nominal que se registra desde 1983.
Frente al elevado nivel de precios, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) anunció un posible nuevo incremento de la oferta en el corto plazo, luego de comprobar que el aumento de medio millón de barriles que aprobó en marzo no logró frenar la escalada alcista. El anuncio calmó a los mercados en el último tramo de la sesión, que cerró un centavo por debajo del récord del viernes pasado.
En términos reales, los precios del petróleo están muy por debajo del máximo de casi u$s 90 (a precios de hoy) el barril que alcanzaron en los ‘80, según estadísticas de la Agencia Internacional de Energía (AIE). Pero la semana pasada un informe de Goldman Sachs dijo que los precios del petróleo podrían estar en la etapa temprana de un período de super-picos, que podría terminar en u$s 105.
El creciente consumo hace dudar a los mercados de si la producción será suficiente durante los próximos meses. Los expertos insisten en que la tendencia continuará hasta que no se perciban signos contundentes de freno en el consumo.
Plan de emergencia
Frente a esta situación, la AIE presentará una propuesta para bajar la producción en al menos 1 millón de barriles diarios. En un borrador del informe que presentará en la reunión anual del mes que viene, la AIE asegura que los países importadores deben implementar políticas de ahorro de combustible y "políticas de control a la demanda", como la reducción de los límites de velocidad en las autopistas, la reducción de la semana laboral, la imposición de prohibiciones a la conducción determinados días, mejorar el transporte público y promover planes de concentración de vehículos.
De este modo, se marca un cambio en la política de la AIE, que advierte la necesidad de concentrarse en la conservación de la energía, medida confinada hasta ahora para los tiempos de crisis, en lugar de dedicarse a estimular una mayor producción. "Será necesario invertir en planes como estos, antes de que se produzca alguna crisis", advierte la AIE, reconociendo así el carácter estructural del nuevo escenario. |