HAY $ 20 MILLONES EN OPERACIONES ARBITRADAS QUE SE QUEDARÁN SIN CONTRAPARTE Ayer se realizó una sola operación en el MAE. Existe temor por las consecuencias jurídicas y de imagen que tendrá la anulación de los contratos del mercado gris. Un día de intenso nerviosismo y especulaciones cruzadas se vivió ayer en la city, con la reanudación de las operaciones después de que el viernes a última hora el Merval diera de baja los contratos de mercado gris sobre los títulos a emitirse tras el canje, dejando caer así operaciones por $ 340 millones.
La incertidumbre de los inversores hizo que en el Mercado Abierto Electrónico, donde los contratos de esta plaza se siguen negociando normalmente, se realizara una sola operación.
El Merval decidió dar de baja sus contratos, que tenían fecha de liquidación el 1 de abril, porque Economía, que espera una decisión de la justicia de Estados Unidos sobre la embargabilidad de los bonos viejos, no entregó los nuevos a los inversores.
El viernes, las autoridades del Merval esperaron hasta última hora alguna señal de Economía que les permitiera cubrirse legalmente en caso de que decidieran prorrogar los contratos hasta la entrega efectiva de los títulos. Pero Economía pareció eludir el convite y el mercado no tuvo más remedio que cancelar las operaciones, con el consiguiente perjuicio para los inversores.
Por ejemplo: quienes compraron bonos en default para entrar en el canje y vendieron sus tenencias los primeros días de marzo, hicieron una diferencia a su favor del orden del 20%, que con la decisión del Merval ven desvanecerse en el aire. También, claro, están quienes acumulaban mermas del orden del 13% por haber comprado caro, y ahora se ven liberados de tener que tomar la pérdida.
No menor es el problema de quienes arbitraron posiciones entre el Merval y el MAE y ahora se encuentran con que les falta una de las patas de la operación. Desde el MAE, Pablo de Estrada, director secretario de la entidad, reconoció que se ha generado una elevada dósis de incertidumbre, pero subrayó que "al momento de la liquidación, cuando Economía entregue los bonos, vamos a exigir el cumplimento absoluto de todos los contratos".
Las operaciones arbitradas entre Merval y MAE son de casi $20 millones, monto que representa casi un 3% de los $725 millones negociados en el mercado gris del MAE.
Sin embargo, más allá del volumen de las operaciones frustradas, que no es poco, lo que más preocupa en el mercado son las consecuencias jurídicas y de imagen que tiene el caso. Por el momento, nadie parece dispuesto a patear el tablero, pero las versiones se van filtrando.
Aunque no lo van a reconocer públicamente, en el Merval argumentan que la fecha de liquidación del 1 de abril se puso porque esa fue la que dio Economía cuando pidió en la bolsa la cotización de los nuevos títulos. Así, las operaciones del mercado gris se cayeron, según el Merval, simplemente porque Economía no entregó los títulos en la fecha anunciada.
Economía, por su parte, fijó su nivel de responsabilidad a través de una carta que el secretario Nielsen envió al Merval el mismo viernes, en la cual les sugirió que se repactaran las operaciones dentro del margen temporal del prospecto de canje (Decreto 1735/2004), que establece que los bonos nuevos se entregarán "el 1 de abril o a la mayor brevedad posible".
Es decir: Economía se manejó con un margen de tiempo amplio en el prospecto del canje y con uno absolutamente determinante en el pedido de cotización de los títulos. El Merval se guió por este último: prorrogar los contratos con un margen mayor hubiese implicado entrar en un terreno jurídico resbaladizo.
Por eso, en el Merval, más que una sugerencia, esperaban una orden de Nielsen que funcionara como paraguas legal.
Algunos sin embargo son un poco más severos, y hablan de un error serio del Merval que no se puede adjudicar a la letra de los comunicados de Economía. "Economía es nada más que el emisor. Los contratos no son responsabilidad de ellos. En el Merval se equivocaron", dicen.
Como ejemplo, señalan los contratos que se hacen en el MAE, basados en el modelo aconsejado por la Emerging Markets Trade Association. La fecha de liquidación de estos es t 3, siendo t el día de liquidación de los títulos. De esta manera, no pueden quedar enganchados en la "trampa" de alguna prórroga, situación común en emisiones emergentes.
Ayer, la preocupación por los posibles reclamos judiciales era muy fuerte en la CNV, la entidad encargada de velar por la seguridad jurídica del mercado. |