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A pesar de la crisis
en Brasil, que tuvo un impacto al principio con una mayor devaluación del peso,
el tipo de cambio local está estabilizado. La oferta de divisas empuja la cotización hacia abajo y
por eso el BCRA tiene
que salir a jugar un poco en el mercado cambiario para sostenerlo (como hizo al sumar
más de u$s1.200 millones en forma consecutiva).
De hecho, a esta altura del año están ingresando dólares por la cosecha de soja que también
aportan más divisas de lo normal.
Pero si bien esta fue la película de la primera parte del año, empiezan a
surgir estimaciones de cuántos
dólares sobrarán en la segunda mitad del 2017. Algo clave ya que
las elecciones comenzarán a marcar la agenda financiera.
En ese sentido, un informe de Quantum Finanzas, la consultora de Daniel Marx, recuerda que
durante el segundo semestre del
año disminuye estacionalmente
la oferta de divisas comerciales
y el escenario electoral podría agregar algo de ruido a su cotización.
"Enfocándonos en el segundo semestre del año pasado, la demanda de divisas aumentó en relación al primero y
la oferta de divisas comerciales se redujo, aunque los ingresos financieros permitieron más que financiar la
demanda", dice.
En relación a las colocaciones
en moneda extranjera del sector público en lo transcurrido del año,
del total -en mercados locales e internacionales- quedan disponibles alrededor
de u$s1.400 millones como
depósitos en moneda extranjera en el sistema financiero. Por el lado del sector público nacional, a esta
altura del año tendría cubierto el 70% de
la porción de necesidades
financieras de 2017, que pensaba cubrir mediante emisiones en los
mercados internaciones (un total de u$s10.000
millones). Como fuente adicional aún está pendiente de acuerdo el Repo
con bancos por u$s6.000 millones.
"Es decir, en total, de acá a fin de año la oferta de divisas en el mercado
de cambios podría ser por el equivalente a 2% del PIB (u$s10-11.000
millones). Más aún, la posibilidad de suscribir bonos de colocación
local desde el exterior podría incrementar algo más la oferta. Ello permitiría
enfrentar relativamente bien la demanda de dólares en el período. A ello se le
debe sumar la oferta neta de
provincias y el sector privado", calcula Quantum.
El dato no es menor ya que la economía ingresará en muy poco tiempo en modo electoral. Esto es, la política empezará a ser
fundamental para medir cómo irán las variables de la macro. Para los inversores, el regreso o no de Cristina Kirchner a
la arena política marcará un antes
y un después.
Calculan en la city porteña que si la expresidenta va como candidata, habrá ruido en el mercado vía una mayor dolarización de carteras.
Es un clásico que sucede en cada elección.
Por eso, que estén asegurados
los dólares en caso de que el mercado decida cubrirse de un potencial riesgo resulta clave,
según afirma El Economista. "Es claro que habrá una mayor búsqueda de activos en
dólares en el segundo semestre.
Todo eso puede empezar ya ahora si el 24 de junio nos desayunamos que CFK compite. La
dolarización se adelantará, de eso no hay dudas. Pero dentro de ese escenario
lo positivo es que sabemos que hay dólares", remarcaba un operador de
mercado, con encuestas políticas debajo del brazo y la calculadora en la mano.
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