|
Sintonía. Merkel fue recibida por Macri en Casa de Gobierno. Luego lanzó
flores al Río de la Plata para homenajear a las víctimas de la dictadura
argentina en el Parque de la Memoria.
Con una agenda cargada y en medio de un fuerte operativo de seguridad,
la canciller alemana Angela Merkel concretó ayer su primera visita a la
Argentina en la que no faltaron las promesas de inversiones y la intención
manifestada en conjunto con Mauricio Macri de impulsar alianzas entre el
Mercosur y la Unión Europea.
"Alemania es un socio importantísimo", dijo el presidente argentino
al encabezar la conferencia en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno. En la
misma línea se manifestó su par alemana, quien señaló que ese país
"ratifica" el deseo "de alcanzar el proceso" de integración
entre ambos bloques. "Vamos a apoyar de forma intensa las
negociaciones", añadió.
De todos modos, Merkel marcó la cancha: "La negociación de libre comercio
nunca es fácil. Alemania, nunca tiene una postura fácil, porque defiende sus
propios intereses y vamos a negociar duro, Argentina no va a ver colmados todos
sus deseos, cada parte va a tener que hacer concesiones, pero va a redundar en
beneficios mutuos".
Otros dos puntos centrales del encuentro fueron inversiones y la reunión del
G-20 de 2018, que tendrá sede en Buenos Aires. "Argentina se ha abierto en
varios sentidos, estoy convencida de que esto va a derivar en más empleo y
mayor crecimiento (...) Las condiciones marcos se han vuelto más fiables, y
estas son las cuestiones que necesitan las empresas para decidir
inversiones", dijo la canciller alemana que vino acompañada de una
delegación de empresarios.
El mandatario y la canciller alemana se trasladaron al despacho presidencial,
donde junto a la vicepresidenta Gabriela Michetti mantuvieron un encuentro
bilateral, previo a un almuerzo ofrecido en el Salón de los Científicos
Argentinos y la conferencia de prensa.
Luego de reunirse con empresarios de su país en el hotel Alvear (ver nota
página 5) Merkel se trasladó al Templo Libertad, ubicado en el centro porteño,
donde dejó inaugurado el órgano de la sinagoga de la congregación israelita de
la Argentina reparado con un subsidio de la embajada germana.
Durante la ceremonia, Merkel recordó los atentados perpetrados en el país
contra la sede de la Embajada de Israel y la AMIA, y agradeció a la Argentina
por facilitar "un puente" con Europa para acoger a las víctimas del
nazismo.
Merkel fue recibida en el templo por Horacio Rodríguez Larreta; el embajador de
Israel en Argentina, Ilan Sztulman; el ministro de Ambiente y Desarrollo
Sustentable, el rabino Sergio Bergman; el secretario de Derechos Humanos de la
Nación, Claudio Avruj; y el presidente y el director de la DAIA, Ariel Cohen
Sabban y Víctor Garelik, entre otros.
Después, la visita continuó por la Plaza San Martín, donde la alemana colocó
una ofrenda floral frente al monumento del libertador General San Martín y
luego el jefe de Gobierno porteño le entregó las llaves de la ciudad.
Por la tarde Merkel visitó el Polo Científico y Tecnológico, ubicado en el
barrio de Palermo, para cerrar su visita con una cena de honor que tuvo lugar
en el Centro Cultural Kirchner poco después de las 19. Antes de la cena, ambos
mandatarios brindaron un breve discurso en el que ratificaron lo dicho durante
todas las actividades del día y volvieron a ser muy elogiosos sobre la relación
bilateral. "Estamos muy impresionados por el camino de su gobierno,
sendero de la apertura hacia la prosperidad económica y hacia más justicia
social. Y que les dé nuevas perspectivas y más empleo a los jóvenes de su país.
Donde sea que Alemania pueda ayudar lo haremos con mucho gusto", expresó
la canciller alemana.
La primera visita oficial de Merkel al país tuvo entre otros propósitos el de
relanzar las relaciones bilaterales y avanzar en el traspaso de la presidencia
pro tempore del G-20 a la Argentina a partir de 2018. La Argentina es uno de
los tres representantes latinoamericanos en el G-20 y sucederá a Alemania en la
presidencia del bloque en 2018,
|