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Por Javier Blanco - El dato de inflación de mayo sorprendió también ayer
gratamente a las autoridades del Banco Central (BCRA), aunque, hasta ahora, no
alteró sus planes.
Tomando como máxima aquello de "una golondrina no hace
verano", si algo pretende el presidente de ese organismo, Federico
Sturzenegger, es no volver a pecar de confianza como lo hiciera a inicios del
año, cuando subestimó -como admitió en público- el rebrote infacionario que
siguió a la nueva tanta de alzas de tarifas.
Lo más positivo es que el mes pasado todos los rubros del IPC mostraron
menores alzas que en febrero, marzo y abril. Allí estuvo la clave para una tasa
anualizada que el BCRA imaginaba en el 25% y terminó ubicándose en el 24%,
aunque para ello influyó mucho la elevada base de comparación (en mayo de 2016
todavía incidían los aumentos en boletos de trenes y colectivos dispuestos por
el Gobierno un mes antes). "La desaceleración interanual se sostendrá dos
meses más hasta que se estabilice la base de comparación anual", advirtió
Melisa Sala, de la consultora LCG.
También fue positiva la fuerte desaceleración de la inflación núcleo
(1,6%, y venía de un pico de 2,3% en abril y 1,8% en los 4 meses previos del
año), aunque aún desborda los niveles necesarios para hacer alcanzable la meta
de un máximo del 17% anual.
Por lo pronto, en el BCRA no pierden la esperanza en alcanzarla. Ayer,
consultados sobre si el dato de mayo podría hacerlos revisar sus planes de
tasas altas, remitieron a las definiciones que dió Sturzenegger esta semana en
el Congreso del IAEF. "Nos mantendremos firmes con la tasa de política
monetaria hasta que las inflaciones mensuales consoliden una clara senda
descendente", anticipó. Eso no quiere decir que no haya cambios en las
tasas. En especial, en la tasa de referencia, ubicada en 26,25% a 7 días, dado
que mejoró en terminos reales al quitarle la Ciudad de Buenos Aires la carga de
Ingresos Brutos.
Pero la idea es no relajarse. No hay lugar. Después de todo, para que la
inflación converja hacia la meta pautada por el BCRA, tomando el IPC GBA como
base, se necesita una inflación del 0,8% mensual en los 7 meses que restan del
año.
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