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Por Ignacio Olivera Doll - Los principales bancos privados
del mercado local lanzarán en las próximas semanas los
primeros préstamos prendarios atados a la inflación para comprar autos. La
iniciativa forma parte de conversaciones que llevan adelante las automotrices
con las principales entidades financieras, en un esfuerzo por levantar aún más
la producción nacional del sector. Los prendarios serán más tentadores porque
suelen tener tasas más bajas que las de un préstamo personal. Y sus plazos se
extienden entre los 12 y los 48 meses.
Las líneas se ajustarán con la Unidad de Valor Adquisitivo (UVA) que diseñó el
Banco Central para replicar la evolución de los precios que mide el INDEC. Este
mecanismo de indexación permite aumentar la oferta, y asegurar alternativas de
financiamiento en cuotas iniciales accesibles, en un contexto de alta inflación
en el que, de otro modo, las entidades se mostrarían más reticentes a prestar.
Hasta hoy, los únicos créditos UVA que existen en el mercado son los vinculados
a la compra de viviendas, que hoy otorgan unas 10 entidades; y los personales,
que sólo el Banco Provincia ofrece para la compra de autos (nuevos y usados de
hasta $150.000, a 72 meses). Los prendarios son hasta ahora inexistentes. Pero
ya son analizados, según confiaron las automotrices, por al menos dos grandes
bancos: el Santander y BBVA Francés. Los nuevos productos ayudarán a apuntalar
a un sector que viene resistiendo la menor demanda de unidades por la crisis
brasileña. Pero que, según prometió al Gobierno en una "carta de
intención", tiene previsto ampliar su producción de las 450.000 al millón
de unidades por año en 2022.
Los empresarios de las terminales automotrices, nucleados en ADEFA, acercarán
una propuesta formal al Gobierno en los próximos quince días para estimular la
producción y "reforzar la cadena nacional". Esto incluye, entre otras
cosas, la sugerencia de que se diseñen nuevas alternativas de crédito, con fondos
públicos y tasas subsidiadas, para las pymes que fabrican autopartes en el
país, con el objetivo de reducir los costos para el sector. "La idea es
que existan tres o cuatro ofertas crediticias diferentes y que sea el cliente
el que elija cuál de todas tomar. Y que el esfuerzo oficial esté destinado a
estimular la producción, y no tanto la venta", comentó a este diario el
ceo de Volkswagen Argentina, Pablo Di Si.
Las ventas del sector se sostienen con la demanda de argentinos que hoy
apuestan a activos dolarizados para proteger su dinero, en un escenario de tipo
de cambio "planchado". Los bienes que están vinculados a la evolución
de la divisa son ahora una gran oportunidad porque se encarecen a un ritmo
inferior a la inflación.
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