|
Por
Jorge Herrera - Este año el viento de cola proveniente de Brasil estará ausente
-como en los últimos dos años- y por el sentimiento de los analistas tampoco
soplará en 2018. De modo que no cabe esperar ninguna ayuda de la economía
brasileña en el crecimiento del próximo año.
Este malhumor se refleja en las proyecciones de los principales analistas
locales e internacionales sobre Brasil, que en la última semana revisaron sus
estimaciones para abajo de 2017 y 2018. Por un lado las expectativas
inflacionarias mejoraron (de 3,90% a 3,71% en 2017 y del 4,4% a 4,37% en 2018),
pero por otro, volvieron a deteriorarse las estimaciones sobre el crecimiento
del PBI que cayeron de 0,50% a 0,41% para este año y del 2,4% a 2,3% para 2018.
Cabe señalar que un año atrás los analistas esperaban un crecimiento de más del
1% para 2017 (llegaron a proyectar hasta 1,34% en setiembre 2016) y del 2,3%
para 2018 (ya en abril pasado estimaban más de 2,5%). Otras proyecciones a
tener en cuenta, sobre todo para quienes operan en comercio exterior, son la de
la tasa de interés de referencia (Selic) que esperan cierre en 8,5% tanto este
año como el próximo; y del tipo de cambio que lo siguen proyectando en 3,30 reales
a fin de este año y del 3,40 al cierre del 2018.
Este panorama no es un dato menor dado que, como advierten los analistas, si
bien esperan que continúe la recuperación de la economía argentina (sobre todo
liderada por la mejora de los salarios reales, y la pujanza del sector agrícola
y de la obra pública) las nuevas proyecciones para Brasil los llevan a reducir
las estimaciones del crecimiento del PBI argentino del 2,7% al 2,5% en 2017 y
del 3% al 2,7% en 2018. Y todo parece indicar que seguirán con sesgo bajista. O
sea, este año será inocuo y el próximo apenas llegarían algunas brizas. El
principal temor es que siga deteriorándose el saldo comercial bilateral. Este
año ya se perfila un déficit comercial récord con Brasil según lo acontecido en
los primeros cinco meses del 2017 que acumulan un rojo de u$s2.353 millones
(contra los u$s1.388 millones de un año atrás).
¿Qué otras cosas piensan sobre la economía argentina en Brasil?
Continuará la recuperación, lenta y gradual, y muy desequilibrada de la
economía.
A pesar de las noticias positivas de mayo, la meta de inflación de este año (de
12% a 17%) continúa comprometida. Esperan una inflación de 22% en diciembre.
La consolidación del proceso de desinflación probablemente llevará al BCRA a
reducir la tasa de interés de referencia, más allá de que la meta no sea
cumplida. Esperan una tasa de Pases a 7 días de 22% para fin de año (hoy en
26,25%).
Si bien el BCRA suspendió las compras de dólares, tras la devaluación del peso
frente a los eventos políticos en Brasil, estiman que el tipo de cambio llegará
a 18 pesos en diciembre (pese a que proyectan un real más débil de acá a fin de
año).
El dólar a 18 pesos a fin de 2017 implica un fortalecimiento en términos reales
(bilaterales) frente al cierre de 2016. Para diciembre de 2018, estiman un tipo
de cambio de 20,5 pesos, similar en términos reales al tipo de cambio
proyectado para fin de 2017.
En términos reales el tipo de cambio real multilateral bajó 3,2% entre 17 de
abril y el 31 de mayo (3,5% contra el dólar, parcialmente compensado por un
fortalecimiento de 0,7% contra el real). A pesar de esto, el peso continuará
fuerte, lo que impactará negativamente en la balanza de pagos.
Por ello descuentan que el BCRA probablemente retomará las compras de dólares a
medida que ceda la volatilidad de mercado cambiario.
Anticipan así riesgos más equilibrados en las proyecciones del tipo de cambio
(antes tenían un sesgo más hacia el fortalecimiento del peso).
|