|
Por Julián Yosovitch - Hoy debuta una nueva modalidad de
títulos emitidos por el Tesoro. Se licitan los Bonos del Tesoro en Pesos a Tasa
de Política Monetaria con vencimiento en el año 2020. Desde el Ministerio de
Finanzas apuntan a colocar un bono que sea una alternativa a la Lebac de corto
plazo y la emisión entrará en el marco de un programa de financiamiento gradual
que apunta hacia el equilibrio fiscal. Los títulos tendrán una tasa que seguirá
a la tasa de pases del BCRA y serán a tres años de plazo y tendrá un ajuste
trimestral.
La suscripción podrá realizarse tanto en pesos como en
dólares tomando el tipo de cambio para la suscripción al correspondiente a la
Comunicación A 3500 del día martes 13 de junio de 2017. La tasa de política
monetaria se calculará como el promedio aritmético simple de la tasa de interés
determinada por el Banco Central de la República Argentina considerando las
tasas publicadas durante el trimestre desde 10 días hábiles antes del inicio de
cada cupón hasta 10 días hábiles antes del vencimiento de cada cupón.
Ahora, ¿convienen? Federico Furiase, economista de
Estudio Bein y profesor en la Maestría de Finanzas en UTDT ve con buenos ojos
al instrumento y agrega que "el BCRA apuntará a mantener una tasa real
positiva contra la inflación esperada (en torno al 4% anual) durante buena
parte de la vida de este bono hasta alcanzar la meta de una inflación de 5%
anual para 2019. Me parece un instrumento atractivo para diversificar la
cartera de pesos con un bono de duration corta/media luego de la corrección
cambiaria por el efecto Temer y en un contexto donde el mercado de bonos
sigue descontando un proceso de desaceleración de la inflación para los
próximos años".
Por otro lado, Furiase sostiene que si bien la pendiente
negativa de la curva de pesos favorece la inversión en Lebacs cortas, el
proceso de desaceleración de la inflación comenzado en mayo y que se
consolidará en junio sin nuevos impactos de tarifas, dará margen al BCRA para
empezar a bajar la tasa de interés de corto plazo, aumentando los incentivos
para estirar gradualmente la duration de los instrumentos en pesos, controlando
el riesgo cambiario combinando la cartera de pesos con instrumentos en dólares
que permitan devengar un cupón atractivo.
Finalmente, si las expectativas de desaceleración de la
inflación y los incentivos de tasas empiezan a jugar a favor de una rotación
gradual en el sistema financiero local desde Lebacs cortas a Bonos del Tesoro
en pesos de mayor duration, se podría alcanzar una coordinación macro
inteligente que permita simultáneamente descomprimir los vencimientos de Lebacs
del BCRA y liberar liquidez congelada en Lebacs para financiar la brecha de
pesos del Tesoro sin presionar a la baja en el tipo de cambio.
Miguel Zielonka, Economista/Director Asociado de
EconViews sostiene que "en comparación con renovar la Lebac corta, que
permite capitalizar los intereses cada 35 días, se pierden 60 puntos básicos
por no componer los intereses, pero esa brecha más que se recupera al acceder a
la tasa de política monetaria hoy en niveles de 26,25%, versus Lebac en
25,50%". En la misma línea Zielonka agrega que "tomando nuestras
estimaciones de tasas de Lebac, política monetaria y Badlar de mediano plazo, y
asumiendo que no hay desarbitraje de precios en el mercado de bonos, un
inversor local podría pagar hasta 102 por cada 100 de valor nominal de este
bono ya que lo recupera con un mejor carry". "Así, en función del
grado de participación de inversores extranjeros nuestra estimación para el
precio de corte de la licitación debería oscilar en el rango de 102 a 106. El
riesgo para el inversor de este bono es que la desinflación sea muy rápida y
que eso acelere las bajas de tasa de política monetaria del BCRA",
explica.
Christian Buteler, analista y asesor financiero, hace una
comparación con la posibilidad de emitir en deuda y agrega que "la
realidad marca que la deuda en dólares también resulta ser más cara que la tasa
de corte en la medida que luego debemos emitir pesos para comprar esos dólares
y retirarlos por Lebacs pagando otra vez". "Por eso creo que desde el
punto de vista del Tesoro me parece una buena medida, ahora habrá que ver cómo
lo toman los inversores. Hasta ahora hemos tenido ofertas que superaron las
emisiones siempre pero también es cierto que nos acercamos a las elecciones y
el atraso cambiario se hace cada vez más notable".
Sebastián Arena, Director de BAVSA Sociedad de Bolsa y
profesor en la Maestría de Finanzas en UTDT considera que el bono resulta
atractivo en un contexto donde la autoridad monetaria se encuentra aplicando un
esquema de metas de inflación, que requiere el sostenimiento en el tiempo de
una tasa de interés real positiva. De mantenerse el compromiso de la autoridad
monetaria con el cumplimiento de las metas de inflación, un instrumento atado a
la tasa de pases permitiría al inversor mantener el poder adquisitivo del
capital alocado y recibir una retribución adicional por su inversión.
"Si bien creemos que tiene sentido mantener parte
del portafolio en bonos en dólares, en un contexto de compromiso del BCRA con
la meta de inflación justifica el posicionamiento de parte de la cartera en
instrumentos en moneda local a tasa variable, como las Lebacs o el nuevo
bono", apunta. "El atractivo de las Lebacs frente al nuevo bono
radica en principio en las características del emisor, la posibilidad de
reinvertir los fondos con una frecuencia mayor (lo que aumenta la tasa efectiva
frente a la tasa nominal anual y surge además de la menor duration de las
Lebacs, lo que reduce su volatilidad) y la alta liquidez del instrumento, con un
stock emitido a valor efectivo de colocación superior a $850.000
millones". Estrictamente desde el lado del bono, Arena considera que
"el atractivo viene dado por el mayor rendimiento que se deriva del
diferencial entre el actual centro del corredor de pases a 7 días (26,25%) y la
tasa de las Lebacs convalidada en las operaciones de mercado abierto del BCRA,
en torno a 25,9% TNA para el vencimiento de junio y 25,3% para julio".
Leonardo Chialva, director de Delphos Investment, agrega
que "sin dudas éste va a ser el bono que va a marcar el grado de
credibilidad que tiene el Central y habrá que hacer supuestos respecto de cuál
va a ser el próximo nivel de tasas de pases. Este tipo de bonos suele salir a
la par aunque lo que puede condicionar que esté arriba de la par es que hoy hay
un mercado segmentado con participantes de afuera muy agresivos y más
optimistas que los locales. Compañías de seguro y demás participantes
institucionales que no tienen acceso al mercado de pases van a estar
interesados en este tipo de activos y le van a dar liquidez al mercado. En
definitiva vemos que la clave respecto de este bono pasa por el comportamiento
de participantes del exterior versus los jugadores locales y los cuales no
están dispuestos a convalidar cualquier precio mientras que los del exterior
han tenido una actitud mas agresiva".
"En los últimos días hemos visto mayor niveles de
volatilidad con Brasil y el mercado de riesgo mundial, principalmente por la
caída de las acciones del Nasdaq y salida de flujo de emergentes saliendo
también pega. De todos modos, en el contexto en el que vivimos, los inversores
del exterior tienen un gran apetito por el carry trade en pesos y este tipo de
instrumento tiene esas condiciones que viene requiriendo para llevar adelante
la estrategia", concluye.
|