Por
Francisco Jueguen - Es casi un problema existencial. "Nosotros vamos a ver
qué somos. Si el círculo rojo, rosa o qué parte del círculo", describió un
importante directivo de la Unión Industrial Argentina (UIA) de cara a la visita
que realizarán mañana a las 16 -por primera vez desde el cambio de Gobierno- a Mauricio Macri en la Casa Rosada. La
pregunta será, en definitiva, cuál es el lugar de la industria en el actual
modelo.
La
disyuntiva surgió luego de una visita de casi una hora y media ayer en la sede
de la entidad fabril que el ministro de Producción, Francisco Cabrera, y todos
sus secretarios hicieron a los industriales. La reunión fue calificada como
"muy buena" por ambas partes, aunque surgieron algunos reclamos
puntuales. En principio, los empresarios demandaron reducir la carga impositiva
para poder ser competitivos frente al mundo y poner bajo la lupa a China.
También alertaron por las importaciones en algunos sectores.
No
obstante, y como uno de las entidades que cuestionaron desde el principio los
costos laborales no salariales, la UIA manifestó su respaldo absoluto a las
declaraciones del Presidente sobre los juicios laborales y su impacto sobre el
empleo.
Antes
de las presentaciones de cerca de dos minutos que cada representante regional
tuvo la oportunidad de hacer frente a Cabrera, el director ejecutivo y
economista jefe de la UIA, Diego Coatz, disparó un dardo y señaló que por
primera vez, la Argentina tiene más presión tributaria y mayores costos que
Brasil, el socio comercial más importante del país. El flamante presidente de
la entidad fabril, Miguel Acevedo, planteó la preocupación, sobre todo de las
pymes del interior, por el aumento de los costos de la energía y de algunos
impuestos. Y específicamente se refirió a la elevada presión tributaria en la
Argentina.
La
industria del juicio, por la que Macri fustigó públicamente a Héctor Recaldecomo parte de "una
mafia", ingresó al debate, sólo que sin que nadie nombrara la figura del
jefe de la bancada del Frente para la Victoria (FPV) en la reunión. Fue el
propio Acevedo quien respaldó los dichos del Presidente acerca de la
litigiosidad. "La dinámica de la industria del juicio laboral destruye a
las pymes de todo el país y el empleo que generan", afirmó el directivo y
agregó: "Hay menos siniestros, pero más juicios y el problema se agrava
porque eso termina generando sobrecostos a las empresas".
En
los dos minutos que tuvo para hablar Adrián Kaufmann Brea , vicepresidente de la
institución, se quejó de las importaciones de latitas de tomate de conserva.
"Entre enero y abril de 2016 entraron 250.000 latas. En el mismo período
de este año, fueron 10 millones", criticó el hombre de Arcor. "Hasta
hace poco le exportábamos a Japón", cuestionó haciendo foco en la competitividad.
José
Urtubey, en tanto, reclamó que las políticas de estímulo desde lo financiero y
tributario tengan un tratamiento especial para el NOA, teniendo en cuenta la
carencia de infraestructura de esa región.
LA
NACION buscó hablar con Cabrera, pero no tuvo respuesta. Sin embargo, sus
voceros estimaron que fue una "muy buena reunión". Según indicaron,
se mencionaron además las leyes pyme y de compre argentino y, según la lectura
oficial, los principales reclamos del sector industrial tuvieron que ver con
los costos energéticos y las tasas municipales. "Aquellos que el año
pasado fueron críticos empiezan a salir de lo urgente, están viendo ya la
pegada de la curva y hablando de mediano y largo plazo", afirmaron.