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Las señales de que el dólar está barato en la Argentina, mientras que a la vez
el país está muy caro medido en
moneda dura, quedaron reflejadas en el Balance Cambiario publicado este miércoles por el Banco Central.
La entidad que comanda Federico
Sturzenegger, que suele negar que
el tipo
de cambio está atrasado, divulgó
datos contundentes acerca de esta tendencia.
Consignó en su
estudio que el déficit neto
por "Turismo y viajes y pasajes" registró un incremento interanual de 39% para totalizar u$s887 millones,
"encontrando su explicación en un incremento de los egresos por encima del
aumento en los ingresos".
En efecto, los argentinos gastaron en el exterior -en total- u$s1.040 millones (o sea, una suba de 36% interanual),
mientras que los que ingresaron al país para hacer turismo fueron menos
generosos y soltaron
u$s153 millones (un
aumento de 22% interanual).
De esta manera, en lo
que va del año, los argentinos desembolsaron en
el exterior u$s5.023
millones mientras
que aquellos que vienen al país abrieron mucho menos la billetera (solamente
por u$s841 millones). O sea, los albicelestes gastan seis
veces más en el exterior que
los turistas que vienen al país.
Con respecto a la compra de billetes verdes que hacen los ahorristas en los
bancos locales, se vio una leve suba del 15% durante
el mes pasado.
La estadítica del
Central mostró que en términos brutos, las compras de dólares totalizaron
u$s2.358 millones y
fueron concretadas por unos 745.000
clientes (personas físicas y
jurídicas), cantidad de clientes que desciende por quinto mes consecutivo.
Si se desagrega la
información teniendo en cuenta el monto de las compras mensuales por persona,
se observa que el 40% fue realizada
por clientes por importes
de hasta u$s10.000 (reducción
de cinco puntos porcentuales respecto de abril).
Por su parte, las ventas mensuales de billetes de clientes sumaron u$s1.581
millones en mayo,
máximo nivel
histórico. En mayo, el 52% de las ventas se centralizó en
clientes por encima a u$s2 millones.
Una de las teorías que
circulan en la City es que hubo ventas de dólares de aquellos que compraron a
inicios de año para
jugar a la tan mentada bicicleta
financiera.
Pero teniendo en cuenta que el dólar
subió 4,5% el mes pasado, quienes apostaron a
las Lebac –vehículo preferido para
"pedalear"– perdieron
dinero ya que
mediante esta opción financiera se gana el 2,5% mensual.
En ese sentido, las
"inversiones de no residentes" (o sea los dólares que
llegan al país de las manos de los inversores) alcanzaron los u$s1.000 millones en términos netos.
Esto surge de tomar
el resultado de las inversiones
de cartera (léase
las que ingresan para apostar a activos financieros como las Lebac, bonos y
acciones) por u$s878
millones y
"directas" (las que van la producción) por u$s122 millones.
Con este total, las
inversiones de extranjeros mostraron un incremento en
términos netos de
u$s548 millones respecto
del mismo mes del año previo, explicado por el aumento de las inversiones de
cartera, compensado en parte por la desaceleración de las inversiones directas.
Viajar, al calor del atraso cambiario
Uno de los debates
más álgidos que se están dando en la arena económico es si efectivamente hay
atraso cambiario y, en ese caso, en qué nivel se encuentra.
O, dicho de otra
manera, en qué medida la inflación ya
se comió parte del "colchón" que
se logró tras la devaluación propiciada a fines de 2015.
Según un relevamiento
del Centro de Estudios de la Nueva Economía (CENE), el tipo
de cambio real –es decir, descontando la evolución de los
precios-, ya volvió a los niveles previos al
levantamiento del cepo cambiario.
"Esto significa
que la inflación acumulada se devoró la devaluación de
casi el 40%", apuntan.
Este diagnóstico es
compartido por la consultora Ecolatina, desde donde alertan que si bien parte
del consumo interno está reactivándose,
“el dólar barato está
generando que el incremento del gasto de las familias se destine a bienes y servicios dolarizados”.
De modo que "el
efecto positivo del consumo sobre el aparato productivo es acotado”,
recalcan.
En este contexto,
expertos advierten que está todo dado como para que el rojo de
la cuenta turismo vuelva a batir una marca histórica al cierre
de 2017.
Así las cosas, desde
Ecolatina señalan que "pese a los esfuerzos hechos por corregir las
distorsiones del frente cambiario, no hubo una mejora significativa del déficit del
turismo internacional", especialmente este año.
"Con un tipo de
cambio que vuelve a atrasarse y una recomposición del salario en dólares, se
eforzarían los incentivos a viajar al exterior", concluyen.
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