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Jorge G. Herrera - El presidente Macri, fiel al
protocolo, recibió ayer a la nueva cúpula de la UIA encabezada por Miguel
Acevedo. En realidad, fue un encuentro de viejos conocidos ya que muchos de los
integrantes de la entidad fabril sólo cambiaron de sillón en el Comité
Ejecutivo. La agenda fue pautada el martes pasado cuando el ministro de
Producción, Francisco Cabrera, visitó la UIA. En dicha ocasión le entregaron
tres carpetas con documentos que contemplaban el amplio menú de medidas e
iniciativas que la entidad viene impulsando desde que asumió Cambiemos. El eje central
de la Agenda Productiva es bajar el costo argentino para, según los
industriales, mejorar la competitividad de la producción local y alentar la
inversión.
Ayer, obviamente, se hizo referencia a todos estos temas que involucran, por
ejemplo, desde la maraña impositiva, la infraestructura, la energía, acceso al
financiamiento productivo, costos comparativos con la región, el mercado
interno y externo, competencia desleal, la inserción de Argentina en el mundo,
hasta la legislación laboral. No hubo ni contrapuntos ni diálogo de sordos,
pero cada bando izó su bandera emblemática: "Más Inversión" por el
lado oficial y "Bajar el costo argentino" por la UIA. La entidad se
comprometió a acercarle las mencionadas tres carpetas y dejó el mensaje que la
economía había tocado fondo y era el momento oportuno para tomar ciertas
medidas para impulsar la recuperación. Hubo un fugaz intercambio de opiniones
sobre los acuerdos sectoriales haciendo foco en las pymes, las economías
regionales y la competitividad sectorial.
Más allá de repasar raudamente la coyuntura industrial -uno de los sectores que
aún no logra despegar-, el encuentro giró sobre dos temas que el Gobierno puso
en la agenda mediática: la industria del juicio y la reforma impositiva.
"Coincidimos con el Presidente en reducir aquellos costos laborales que
afectan a las empresas y no representan beneficio alguno para los
trabajadores", se limitó a señalar Acevedo.
Por su parte, Macri recordó los beneficios del proyecto de blanqueo laboral
-que negocian con la CGT- que apunta a reducir las cargas sociales, como una
iniciativa para frenar la ola de juicios. Sobre este candente tema, comentaron
las reformas de la ley de ART para transparentar las demandas laborales. Al
respecto, Acevedo negó haberse referido a una reforma la laboral, "sólo
hablamos del costo argentino en sí", comentó el hombre de AGD.
Pero el tema impositivo, sobre el cual la entidad industrial viene batallando
en los últimos años (viene sosteniendo varios encuentros con funcionarios del
área como Alberto Abad -AFIP- y varios ministros incluso gobernadores) para que
las autoridades nacionales, provinciales y municipales coadyuven a eliminar la
superposición tributaria, ocupó gran parte del final del encuentro que duró 45
minutos (15´más de lo pautado). Al respecto, el ministro Dujovne se refirió al
tema, como lo viene haciendo a lo largo de los últimos días en varios
encuentros con referentes de los distintos sectores económicos y políticos, de
ahondar en el proyecto de reforma impositiva que llevarían al Congreso, después
de las elecciones de octubre, donde aparentemente la idea madre es eliminar la
duplicación de tasas, tributos y demás impuestos distorsivos. Claro que no se
habla de elmininar impuestos sino sustituir y fusionar (no debe soslayarse la
situación fiscal).
Acompañaron al hombre de Aceitera General Deheza los vicepresidentes Luis
Betnaza, Eduardo Nougués, Cristiano Rattazzi, Adrián Kaufmann Brea, Alberto
Sellaro y Miguel Ángel Rodríguez, el secretario de la entidad, Alberto Álvarez
Saavedra, el tesorero, Héctor Motta, y el director ejecutivo, Diego Coatz.
Mientras que Macri estuvo secundado por los ministros de Producción, Francisco
Cabrera; de Hacienda, Nicolás Dujovne; y de Finanzas, Luis Caputo; y los
Secretarios de la jefatura de Gabinete, Mario Quintana y Gustavo Lopetegui.
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