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Por Jorge G. Herrera - El próximo
miércoles vencen $547.042 millones de Lebac(más del 58,3% del stock total en
circulación). Debido al feriado de mañana, el BCRA realizará hoy la licitación
mensual bajo el desafío de renovar la mayor cantidad posible de estos
vencimientos y simultáneamente ajustar los rendimientos a los últimos datos
inflacionarios y del mercado financiero.
Cabe recordar que en la anterior licitación, la tasa más corta -a 35 días- se
estableció en un 25,5% anual. En dicha ocasión los vencimientos fueron $476.181
millones y las propuestas sumaron $459.486 millones. La semana pasada, además,
en la reunión del Comité de Política Monetaria, el BCRA optó por mantener sin
cambios su tasa de política -del centro del corredor de pases- en el 26,25%, a
la espera de más señales que indiquen una consolidación del proceso de
desinflación. Al respecto vale destacar que los últimos datos de los precios
mayoristas (que parecen más alineados con las metas del BCRA: crecen al 15,3%
anual) y de los costos de la construcción brindaron nuevos indicios de
desaceleración de la inflación. Sin embargo, el BCRA, luego del tropiezo de
marzo -cuando se confió con la inflación y decidió bajar la tasa de la Lebac
corta del 22,75% al 22,25%- parecería que prefiere mantener la cautela. No debe
soslayarse que tras el error de marzo luego lo remendó en las licitaciones de
abril y mayo cuando subió la tasa al 24,25% y al 25,5% respectivamente, al son
de los sorpresivos datos inflacionarios de marzo (2,4%) y abril (2,6%). En aras
de construir credibilidad, sobre todo para convencer a los agentes económicos
del dogma de las metas de inflación, el BCRA sabe que cada paso en falso le
cuesta mucho más que cualquier acierto.
Por eso, los analistas toman distancia sobre los próximos pasos del BCRA, donde
la virulencia de las presiones políticas y corporativas para bajar las tasas
han disminuido de cara a las próximas elecciones de octubre. Los inversores
tienen claro que el mercado secundario de las Lebac es el termómetro a
monitorear como proxy de la licitación del BCRA, sobre todo, después del cambio
de la tasa de referencia por la del corredor de pases. En tal sentido, en las
últimas semanas las tasas en el mercado secundario empezaron a mostrar una
tendencia bajista, donde la tasa de la letra más corta -que vence a mediados de
julio,a 33 días- se negoció por debajo del 25,5% (última licitación) en torno
del 25,35%/25,30%. Para los "creyentes" del mercado secundario esto
sería una pista preliminar de que el BCRA estaría sesgado a dar un nuevo
volantazo en la dirección en que conduciría a las tasas de las Lebac, en tanto
y en cuanto, confíe en la desaceleración de la inflación. Sería lógico, en
virtud de las idas y contramarchas al comenzar con las metas de inflación, que
el BCRA se mantenga a la espera de conocer, por lo menos, los datos de junio.
Mientras tanto el sistema financiero fue recuperando liquidez, en un mes
estacionalmente complicado, vía la cancelación de Pases Pasivos. En la primera
quincena el BCRA liberó por este canal cerca de $58.000 millones. Aunque por la
vía de las Lebac absorbió del mercado casi $64.000 millones.
Hay un dato a tener en cuenta, como advierte el economista Fausto Spotorno, de
OJF: se trata del impacto de la exención del impuesto sobre los Ingresos Brutos
a los ingresos provenientes de los Pases Pasivos en CABA. La alícuota era del
7% por lo que el tributo implicaba un 1,8% sobre el rendimiento que obtenían
los bancos al colocar liquidez en Pases. La tasa de Pases está en el 25,5% por
lo que rendía el 23,70%. Ahora se eleva al 25,5%, o sea, en el mismo nivel que
la última licitación de Lebac En función a las últimas operaciones en el
secundario estaría todo ya arbitrado, por lo que daría que pensar que el BCRA
optaría por defender su "credibilidad" y mantener la tasa.
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