|
La consultora financiera MSCI anunció
ayer que decidió mantener a la Argentina fuera del índice de mercados
emergentes, por lo menos, hasta el año que viene, mientras continúa evaluando
la sostenibilidad de los cambios macro y políticos. De modo que el mercado
argentino seguirá siendo considerado como "fronterizo", quedando así
fuera del menú de gran parte de los grandes inversores institucionales del
mundo.
El comunicado oficial señaló que "MSCI está manteniendo el Índice MSCI
Argentina en la lista de revisión para una posible reclasificación a la
categoría de Mercados Emergentes como parte de la Revisión Anual de Clasificación
de Mercados de 2018". Según explica la compañía estadounidense "desde
diciembre de 2015, el Banco Central ha abolido las restricciones cambiarias y
los controles de capital vigentes desde hace varios años. Estos cambios han
dado como resultado, entre otras cosas: (1) un tipo de cambio flotante, (2) la
eliminación de las reservas de efectivo y los límites mensuales de repatriación
que afectan al mercado de acciones y (3) la supresión del período de bloqueo de
capital para las inversiones". Sin embargo, aclaró que "aunque el
mercado de renta variable argentino cumple la mayoría de los criterios de
accesibilidad para los Mercados Emergentes, la irreversibilidad de los cambios
relativamente recientes aún debe ser evaluada".
De esta manera Argentina vuelve a quedar fuera del "club de los 25"
mercados emergentes que integran el influyente índice de MSCI, del que forman
parte, entre otros, Brasil, Chile, Perú, Grecia,Rusia, Corea y China.
La misma decisión tomó respecto de Nigeria sobre quien señaló que "está
retrasando su decisión sobre una posible reclasificación del Índice MSCI
Nigeria al estatus de mercado independiente a la revisión semestral del índice
de noviembre de 2017".
Todo esto se dio luego de que MSCI publicó su "2017 Market Classification
Review", el informe en el que comunica las incorporaciones y
modificaciones a los índices que elabora. En febrero de 2009 el índice MSCI
Argentina, una selección de acciones de empresas locales que la firma
elaboradora de índices, fue degradado a la categoría de Mercado de Frontera
(MSCI Frontier Markets) donde militan Nigeria, Kazajistán, Rumania, Jordania,
Vietnam, Pakistán y Kenia. Se trata de la tercera y última jerarquía de una
escala de calificaciones que arranca en "desarrollados". Ayer precisamente
abandonaron esta calificación China (que venía de recibir tres rechazos) y
Arabia Saudita.
En cuanto a China, el Gobierno logró conseguir que 169 de sus acciones clase A
que cotizan en la Bolsa de Shanghái pudieran ingresar en la revisión anual de
MSCI. La incorporación de estas acciones domésticas es reclamada por varios
clientes de MSCI, que consideran que "China está sobre presentada en los
índices a pesar del peso e influencia de su economía", como lo
manifestaran analistas de Goldman Sachs. MSCI prestó atención al reclamo aunque
reconoció que la traba para incorporar a China se da en que sus mercados
financieros cuentan todavía con una cláusula que obliga a los emisores de
productos financieros que negocian con acciones chinas (incluso fuera del país)
a solicitar una autorización previa. El riesgo para MSCI era que alguno de sus
clientes no obtenga la autorización de la Bolsa de Shanghái y entonces se vea
obligado a retirar su producto financiero. Pero todo ya es historia.
|