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Por Elizabeth Peger
- El Gobierno tiene decidido fijar un tope del 20% al aumento del salario
mínimo, vital y móvil, en línea con el incremento sellado en el primer tramo de
las paritarias del sector privado, lo que implicaría llevar el actual piso
salarial de $ 8060 a $ 9672. La determinación oficial supondría a la par
bloquear la intención de la cúpula de la CGT, que había anticipado que llevará
el próximo martes a la reunión del Consejo del Salario el reclamo de elevar el
piso como mínimo a $ 10.000, una suba del 25%.
Funcionarios de la
propia administración de Mauricio Macri adelantaron en las últimas horas la
posición del Gobierno a referentes de la conducción de la central obrera. El
argumento oficial apunta a que la suba del salario mínimo impacta en forma
directa sobre el monto de alrededor de 350.000 planes sociales que dependen de
los Ministerios de Trabajo y Desarrollo Social, y en el piso salarial docente
(su valor debe ubicarse un 20% por encima del haber mínimo), cuyos aumentos
deben ser financiados por fondos estatales.
En el caso de los
planes sociales, su monto representa el 50% del piso salarial, con lo que de
fijarse un aumento de 20% en el mínimo, esos subsidios se elevarían de $ 4030 a
$ 4836, de acuerdo a lo establecido por la ley de Emergencia Económica.
Justamente por ese motivo, representantes de los principales movimientos
sociales habían reclamado al ministro de Trabajo, Jorge Triaca, participar de las
deliberaciones del Consejo del Salario junto a referentes de las cámaras
empresarias y de la CGT, pero el planteo fue rechazado desde el Ejecutivo.
Las deliberaciones
del órgano tripartito eran el tema central del encuentro informal que Triaca
iba a mantener en la tarde de ayer con la denominada "mesa chica" de
la CGT en la sede del gremio de Sanidad, pero la charla quedó en suspenso por
la difusión de la reunión. "Se optó por postergar el encuentro. Es posible
que se acuerde una nueva conversación antes del martes para intentar consensuar
alguna posición", señalaron fuentes cegetistas.
Los voceros
ratificaron la voluntad de la central obrera de tratar de asegurar como mínimo
un salario mínimo de $ 10.000, pero admitieron que no será sencillo. "Es
muy difícil la negociación porque el Gobierno está decidido a que el aumento
sea del 20% y será complicado conseguir un aumento mayor, por ahí logramos
mejorar algunos puntos, entre un 22% y 23%", se esperanzó un importante
referente de la cúpula de la entidad.
Además de la suba
del sueldo mínimo, las deliberaciones del Consejo del Salario también avanzar
en establecer la actualización del subsidio por desempleo, que en actualidad va
de $ 1875 como mínimo y hasta un tope de 3.000. Con un incremento del 20%, ese subsidio
alcanza una franja de entre $ 2250 y $ 3600.
El sueldo mínimo es
percibido por alrededor de 300.000 trabajadores fuera de convenio. Pero, además
de su efecto sobre el monto de planes sociales y el ingreso mínimo docente, su
valor es utilizado como la principal referencia para los salarios del sector
informal de la economía.
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