PREOCUPA AL GOBIERNO EL IMPACTO DE LA INDEXACIÓN SOBRE LOS BONOS DEL CANJE Tras la renegociación, el 37% del total de la deuda está atada a los precios. Todavía no se entregaron los nuevos bonos en pesos. Pero sus pagos ya subieron en casi 9%. La pesificación de la deuda pública que el Gobierno presentó con bombos y platillos hace poco más de un mes –en oportunidad del anuncio de las cifras finales del canje– terminó jugando en contra de las arcas oficiales. Pese a que todavía no se entregó a los bonistas, la nueva deuda ya acumula un aumento de $ 4.300 millones debido a que un alto porcentaje (44%) está nominada en pesos e indexada por la inflación.
La cifra supera inclusive el monto de títulos en pesos –Boden 2014– que el Gobierno planea emitir este año para cubrir los baches del programa financiero 2005 ($ 3.000 millones). Aunque en el primer caso se trata de deuda que vence de acá a 40 años. De todas formas, si en lugar de estar nominada en pesos, esa deuda estaría en dólares, no se habría registrado aumento alguno en las obligaciones del Estado, sino una caída de $ 43 millones debido a la apreciación de la moneda local en el último año y medio.
Lo cierto es que el incremento de la deuda por la aceleración de la inflación ya está causando preocupación en Economía, donde aseguran que "la estrategia es la correcta, aunque el timing con la coyuntura indudablemente en este caso no favoreció".
Está claro que la pesificación de la deuda fue un paso en la dirección correcta, dado que redujo el riesgo de descalce cambiario que tantos dolores de cabeza trajo a la Argentina en décadas pasadas, y hace a la economía menos vulnerable a las shocks externos. Antes del canje el porcentaje de deuda en pesos indexada representaba el 3% del total. En la actualidad esta cifra se elevó al 37%. Ahora el Gobierno recauda en la misma moneda (pesos) en la que debe pagar una alta proporción de su deuda.
La paradoja es que en el corto plazo la pesificación e indexación por estar atados al CER de los bonos del canje (Par, Cuasipar y Descuento) se convirtió en una trampa con final abierto, que está inflando la deuda pública. El CER subió 8,96% desde el 31 de diciembre del 2003 (fecha de emisión de los títulos) a la actualidad. El otro efecto que juega en contra de las arcas públicas es la apreciación del peso. Hoy la Argentina tiene un importante proporción de su deuda en la moneda que se valorizó en los últimos tiempos.
Un dato a tener en cuenta es que mientras el 37% de la deuda total sigue el ritmo de la inflación, y se traduce en mayores pagos para el Gobierno, la recaudación sólo replica indirectamente a los precios (vía un alza del dólar, lo que repercute en los ingresos por retenciones y vía el IVA por un incremento del valor de la base imponible).
Vale destacar que el aumento de $ 4.300 millones ($ 4.220 millones de capital y $ 80 millones de intereses) en la deuda es considerando solamente los bonos en pesos por $ 45.300 millones que se emitieron en el canje. En rigor, el efecto total de la inflación sobre la deuda es bastante mayor, ya que habría que sumarle los $ 87.080 millones que forman parte del stock de Boden, Bogar, Préstamos Garantizados y Bocones en pesos que hoy cotizan en el mercado.
Además, el Gobierno se apresta a emitir $ 3.650 millones en Boden 2014 indexados, en canje por las Letes en default que tenían las AFJP. Y como los Boden 2014 tienen fecha de emisión 30 de septiembre del año pasado, la deuda con las Administradores aumentó en $ 161 millones aún antes de entregarse.
"La indexación de la deuda cuando la inflación está en aumento no es una buena noticia. Menos si el Gobierno este año tiene que emitir bonos para cubrir los rojos del programa financiero", explicó un reconocido analista que sigue de cerca las finanzas del sector público.
En los primeros tres meses del año la inflación subió 4% y amenaza con superar el 10% para todo el 2005. Un dato que inquieta a los técnicos de Economía es que la inflación de base (core, en inglés) avanzó el mes pasado 2,2%. Ello cobra relevancia porque el índice general subió 1,5%, mientras los bienes estacionales bajaron 0,9% y los regulados avanzaron apenas 0,3%. Ello podría estar anunciando que las alzas en los precios podrían continuar a buen ritmo en los próximos meses, dado que los factores estacionales no contribuyeron a aumentar la inflación de marzo, sino que los amortiguaron. |