El mercado estará atento
hoy a la decisión que tome el Banco Central sobre la tasa de interés política
monetaria. La baja de inflación registrada en mayo y esperada sobre este mes
había entusiasmo a una parte del mercado, hasta última hora de ayer, con la
posibilidad de que el organismo avance con el primer recorte del año en el
rendimiento de pases a 7 días, que se ubica hoy en el 26,25%. Pero la mayoría
parecía inclinarse por la opción de mantenerlo sin cambios a la espera de una
nueva señal sobre los precios.
"La verdad es que no hay datos nuevos, salvo los de alguna consultora
privada. Tiene más para ganar credibilidad dejando la tasa alta dos semanas
más, hasta la próxima, cuando se anuncia ya el IPC del INDEC, que además será
nacional", comentaron en la mesa de dinero de uno de los grandes bancos
del sistema.
En el mercado secundario, las letras de deuda (las LEBAC) se negociaban ayer a
una tasa de interés menor, en medio punto, a las de la última licitación. Esos
valores eran el principal argumento de quienes presumían que podría concretarse
una reducción. Pero, también, de quienes apostaban por un recorte modesto,
cercano a los 25 puntos básicos y no mayor a los 50 (ver infografía). "No
tiene mucho sentido bajar tanto porque no lo parece convalidarlo ahora el
mercado secundario", razonó el gerente financiero de un banco.
El pasado martes 13 de junio, la entidad que lidera Federico Sturzenegger optó
por mantener la tasa del centro del corredor de pases a siete días en un 26,25%
anual, pese a que el dato de inflación correspondiente a mayo se ubicó por
debajo de lo esperado, reafirmando su intención por mantener el sesgo
antiinflacionario para cumplir con las metas de entre un 12% y un 17% anual.
"Las estimaciones y los indicadores de alta frecuencia de fuentes
estatales y privadas monitoreados por el BCRA sugieren que en junio la economía
continúa en el proceso de desinflación retomado en mayo", había afirmado
el organismo en dicha oportunidad. El INDEC estimó que en mayo, la inflación se
ubicó en un 1,3%, muy por debajo del 2,6% que había sido informado en abril por
el efecto de la suba de tarifas. Pero también reveló, que la inflación núcleo
aumentó un 1,6% en ese mes. Además, el Índice de Precios al Consumidor de la
Ciudad Autónoma de Buenos Aires anotó un 1,8% para el mismo período.
El Banco Central no quiere volver a equivocarse, como ocurrió a principios del
año pasado, para disminuir las tasas de interés de referencia de la economía.
En un contexto donde los datos del IPC-GBA se mostraron dispares a lo largo del
año: enero ( 1,3%), febrero ( 2,5%), marzo ( 2,4%), abril ( 2,6%), la autoridad
monetaria espera a confirmar verdaderamente la baja de la tasa de inflación
antes de dar un paso en falso.
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