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Por Ignacio Olivera Doll - Para unos, el Gobierno
"regaló tasa" o fue demasiado generoso. Para otros, en
cambio, el país se vio forzado a pagar los costos de un default muy reciente.
Como sea, las últimas dos emisiones de deuda que hizo la Argentina parecen
haber dejado un ganador indiscutido: los inversores ya embolsaron más de u$s200
millones, en menos de 15 días, sólo por haberle prestado dinero al país.
Del otro lado del mostrador, el Tesoro parece haber asumido mayores costos que
los necesarios. En sus dos colocaciones (la primera en pesos, el 14 de junio, y
la segunda en dólares, el 19) el ministerio se desprendió de los títulos a
precios muy inferiores a los que hoy convalida el mercado; y que terminaron por
convertirse (voluntariamente o no) en "comisiones implícitas" que
obtuvieron quienes los suscribieron y lo mantuvieron en su poder. En total:
unos u$s210 millones.
Los dos bonos que salió a ofrecer el Gobierno se negocian hoy en el mercado a
un precio sensiblemente mayor que el de las licitaciones. El que se emitió en
el mercado local, atado a la tasa de política monetaria del Banco Central y por
$ 75.000 millones, fue comprado por los inversores a un precio de $101 por cada
$100. Hoy ya cotiza a $ 103. Significa que, sólo por el cambio de precio, la
ganancia total del mercado por haberse quedado con este título ya alcanzó el 2%
desde el 14 de junio hasta hoy. En total: unos $1.500 millones, que equivalen a
u$s94 millones.
El beneficio fue mayor para quienes apostaron por el bono a 100 años que salió
el lunes pasado. Este título en dólares, que convalidó para los inversores una
tasa del 7,9% anual, fue vendido a un precio de u$s90 por cada u$s100. Desde entonces
ya se encareció 4,6% y, al cierre de ayer, ya cotizaba a u$s 94,20. De esta
manera, la ganancia para el mercado fue de u$s115 millones sólo por esta última
colocación.
"No esperábamos que los bonos salieran tan baratos. Si bien colocar a 100
años fue todo un evento, el Gobierno parece haber pagado los costos del segundo
semestre: hay un premio para quienes compran hoy y no quieren esperar el
resultado de octubre", comentó a este diario el head portfolio manager de
Cohen, Diego Falcone.
Para algunos analistas, semejante aumento de precios en tan sólo una o dos
semanas, demuestra que el mercado hubiera estado dispuesto a resignar parte de
la recompensa. Con todo, la variación del bono a 100 años también puede haber
estado explicada por la demanda insatisfecha que dejó la colocación, con
propuestas que cuadruplicaron el monto emitido. "No quisieron tomar tanto
volumen y por eso ahora esos bonos cotizan bastante más arriba de los cortes.
Me parece que varios se quedaron afuera de las licitaciones y por eso se vieron
subas fuetes estos días", comentó el analista Leonardo Svirsky, de Bull
Market Brokers.
Para Diego Chameides, estratega de mercado de Banco Galicia, la tasa podría
haber sido menor: "En el bono a 100 años, fue 80 puntos básicos superior a
la tasa que mostraba el Argentina 2046, un título con duración apenas menor al
nuevo bono", comentó. Así fue como, en los días posteriores a la emisión
-y sin haberse liquidado aún-, el título comprimió spreads y se acomodó en la
curva de rendimientos de bonos soberanos en dólares, ayudado también por el
escenario de baja de tasas largas en Estados Unidos", comentó.
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