CARGILL, MOLINOS Y VICENTÍN GANAN PESO MIENTRAS QUE AGD Y NIDERA PIERDEN TERRENO Las compañías líderes desembolsarán más de u$s 400 millones para ampliar su capacidad. Estiman que los precios futuros harán más rentable exportar aceite que granos. Desde que, en marzo de 2003, Bunge y AGD anunciaron que invertirían 60 millones de dólares para casi duplicar la capacidad de procesamiento de Terminal 6, la planta de soja que comparten en Puerto General San Martín (Santa Fe), casi todas las mayores exportadoras de granos la imitaron. Se trata de una carrera por no perder participación de mercado, teniendo en cuenta el constante incremento en la producción agrícola del país y la cada vez mayor atracción de granos que se espera de países fronterizos para ser procesados localmente.
Los proyectos anunciados desde entonces, que superan en valor los u$s 400 millones, incrementan en un 43% –48.000 toneladas diarias, sin contar la ampliación de 8.000 toneladas de Terminal 6, que ya está operativa– la capacidad procesamiento de granos para obtener aceite (crushing), estimada en 111.624 toneladas por la Bolsa de Comercio de Rosario, sobre datos propios y de relevamientos de la firma J.J. Hinrichsen.
Pero en mayo del próximo año, cuando las plantas de Bunge, Cargill, Molinos y Louis Dreyfus estén listas y el país tenga capacidad para procesar 159.624 toneladas diarias (47,9 millones anuales), la participación de las empresas habrá cambiado notablemente. Si bien Bunge conservará el primer puesto cuando incorpore la planta de Ramallo (llegará a 27.300 toneladas diarias), su participación caerá de prácticamente el 20% al 17,1% del total. Cargill, la mayor exportadora del sector y la segunda del país (detrás de Repsol), pasará del tercero al segundo lugar (con las 25.600 toneladas que alcanzará cuando complete la planta de Villa Gobernador Gálvez), y su participación subirá del 11,3% al 16%. Sin embargo, si se considera el acuerdo por el que las dos plantas de la aceitera Buyatti le producen a façon, será la mayor del país, con 30.100 toneladas (18,9%).
Otro salto lo pegará Molinos, que desde la devaluación decidió enfocarse en el negocio exportador, y agregar 12.000 toneladas a su planta de San Lorenzo (desde las 10.000 que totalizaba). Así, pasará de un 9% a un 13,8% de participación, y del sexto al tercer lugar.
A un paso quedará la santafesina Vicentín, que ascenderá del quinto al cuarto lugar (del 10,6% al 13,7%), con las 10.000 toneladas que agregará en San Lorenzo. En cambio, la francesa Dreyfus aumentará su participación del 10,8% al 12,5%, pero caerá del cuarto al quinto lugar.
Las inversiones también incrementarán la concentración del negocio en estas cinco empresas, que hoy suman el 61,7% de la capacidad de crushing del país y pasarán al 73,1% (sin anexarle a Cargill la capacidad de Buyatti). Las ocho primeras empresas, que sumaban el 86,6%, pasarán al 90,6 por ciento.
El cimbronazo será para las que no ampliaron su capacidad, y el revés más fuerte lo sufrirá la cordobesa Aceitera General Deheza (AGD), que del segundo lugar pasará al sexto, y su capacidad de acaparar los granos caerá del 17% al 12%, con sus 19.000 toneladas totales.
Finalmente, Buyatti y Nidera permanecerán en el séptimo y octavo puesto, respectivamente, pero su participación descenderá, del 4% al 2,8% en el caso de la primera, y del 3,9% al 2,7% en el de la segunda.
Mejor aceite que granos
El interés en no perder participación en la capacidad de procesamiento está estrechamente ligado a no perderla tampoco en capacidad de exportación, el negocio central de estas compañías. Por otro lado, deja en evidencia que las traders prevén una interesante demanda de aceite para los próximos diez a veinte años, el tiempo estimado de vida útil para estas plantas. "Un punto fundamental al evaluar la construcción de una planta de crushing es si se estima que habrá una brecha interesante entre la exportación de granos y de aceite, proyectando ambos precios", sostiene un alto ejecutivo de una de las tres mayores firmas del sector. "Es evidente que la industria prevé, en los escenarios esperables, que ese margen justifica las fuertes inversiones", agrega.
Según la Bolsa de Rosario, la molienda real llegó en 2004 a 27,3 millones de toneladas, un 83,8% de la capacidad existente. |