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Por Ezequiel Chabay
- La república de Chile, con la que Argentina quiere estrechar vínculos
comerciales, participará de la cumbre del G20 por celebrarse en 2018 en Buenos
Aires, luego de la invitación que el presidente Mauricio Macri le cursara,
formalmente, al vecino país durante la reunión bilateral que mantuvo anteayer
con la presidenta Michelle Bachelet, en Santiago.
El canciller Jorge
Faurie ratificó la invitación cursada al país trasandino durante el XX
Encuentro Anual de ACDE, en el que dio un panorama sobre el contexto
internacional. A su salida, y en conversación con El Cronista y otro medio,
deslizó que el Gobierno evalúa abrir la participación a "algún otro país
europeo" y, posiblemente, a una nación de otro continente que,
eventualmente, esté ejerciendo la presidencia de un organismo multilateral o
regional.
El club de los
países más industrializados cuenta con Alemania, Canadá, Estados Unidos,
Francia, Italia, Japón, el Reino Unido y Rusia, y otras once naciones con
industrialización avanzada, como la Argentina, Australia, Arabia Saudita,
Brasil, Sudáfrica, China, Corea del Sur, India, Indonesia, México, Sudáfrica y
Turquía, además de la Unión Europea (UE).
A su vez, cada año
participan como invitados España, el país que ocupa la presidencia de la
Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean), dos países africanos, y
los invitados por el anfitrión.
"Tendremos que
pensar en algún país europeo y, posiblemente, algún país de otra región del
mundo", mencionó el canciller a este diario, con la intención de "dar
una capacidad de diálogo abarcativa". Un rato después, fuentes de la
Cancillería indicaron que la elección recaería en Holanda, en el caso europeo,
y que, en paralelo, se invitaría a Suiza para participar de la cumbre de
ministros de Finanzas. Además, se analiza sumar a la cita del G20 a Jamaica,
el país que ejercerá la presidencia de la Comunidad del Caribe (Caricom) en
2018, y a otro estado latinoamericano aún no definido.
El martes en Santiago,
Macri aseveró que la presencia de Chile "ayudará a representar la visión
sudamericana" frente a los desafíos actuales. Ni el presidente ni su par
chilena mencionaron que la invitación cursada la aprovechará el sucesor de
Bachelet, quien tomará control de La Moneda en marzo próximo.
Si las encuestas de
hoy se corresponden con la voluntad del votante, será Sebastián Piñera quien
venga por Buenos Aires. El mismo presidente que, durante el kirchnerismo, hizo
lobby para ingresar al organismo, mientras se especulaba con una posible
sanción al país por la nacionalización de YPF.
La presencia
chilena sirve como puente para la integración entre la Alianza del Pacífico y
el Mercosur, y aceitar el diálogo bilateral, en el que hay un particular
énfasis por ampliar la cooperación en logística e infraestructura, que en el
caso argentino servirá para tener una salida desde los puertos chilenos hacia
el Pacífico.
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