El dólar detuvo los avances mostrados en las últimas sesiones después de que el presidente de las Reserva Federal, Alan Greenspan, apenas hiciera referencias a la inflación en dos comparecencias públicas consecutivas, lo que hace que el mercado descarte momentáneamente que la Reserva Federal vaya a elevar los tipos de interés a un ritmo más apresurado del registrado hasta ahora en las revisiones del precio oficial del dinero en EEUU. El euro remontó posiciones aunque lo hizo de forma moderada después de que el Banco Central Europeo (BCE) decidiera mantener los tipos de interés de la zona euro en el 2%. Su presidente, Jean Claude Trichet, sí mostró una cierta inquietud por el comportamiento de los precios, cuya observación y cuidado es el principal cometido el organismo emisor europeo. Sin embargo, Trichet también aseguró que el consejo de Gobierno del BCE ni siquiera había planteado en la reunión la posibilidad de elevar el precio oficial del dinero en la eurozona, por lo que la revalorización del euro fue moderada.
No obstante, el euro se situó por encima de la cota de 1,29 dólares, con una subida del 0,3% frente al billete verde. El dólar había recuperado terreno hasta sus máximos de las últimas siete semanas respecto a la moneda única después de que William Poole y Michael Moskow, miembros de la Reserva Federal, hubieran manifestado en los últimos días inquietud por el comportamiento de la inflación, algo que fue interpretado por algunos inversores como una sugerencia de que la Reserva Federal podría incrementar el ritmo de subida de los tipos para atajar el alza de los precios provocada por la subida del petróleo.
Sin embargo, Greenspan se encargó de poner la calma en el mercado por lo que el dólar decidió tomarse un pequeño respiro y permitir leves avances tanto para el euro como para el yen, que también había sido penalizado en las últimas sesiones debido a una serie de datos macroeconómicos negativos.
Precisamente estas cifras tampoco favorecieron hoy al billete verde. Las peticiones semanales de subsidios por desempleo descendieron menos de lo previsto en la última semana mientras que las cifras de inventarios al por mayor descendieron por primera vez desde 2003.
La libra no mostró cambios significativos ya que la decisión del Banco de Inglaterra de mantener los tipos en el 4,75% era ampliamente esperada por el mercado.